15 octubre 2023

Parques Nacionales más al Sur (y cerca) de Almaty

Tal como habíamos quedado el día anterior, Ghali me vino a buscar a las 8 de la mañana al hostal y partimos directamente hacia el Parque Nacional ALTYN-EMEL. Teníamos por delante tres días de carretera más o menos aceptables y más de 1.000Kms. que realizar.
Tras salir de la ciudad bordeamos el lago Kapchagay (otro lugar que estaba interesado en visitar pero al cambiar los planes lo cancelé) hasta llegar a Bashyen un recorrido de 3 horas y media y circulando unos 254kms. en total. La primera parada sería en las oficinas del Parque, en Basshy, para adquirir el derecho de visita (incluido en el precio del tour) y luego dejar las mochilas en la vivienda donde me iba a quedar a dormir esa noche.
El Parque Nacional Altyn Emel fue creado el 10 de abril del 1996, con el objetivo de proteger todo este entorno natural, tiene una superficie de 4.600 km² -es la mayor reserva del país-, situado en la región de Almaty, en el valle del río Lli, y se encuentra dentro de la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde julio del 2018.
Almorzamos en el hostal y partimos hacia la primera visita, la Duna Cantante. Tras pasar por dos vallas de control llegamos a un extraño lugar de unos 3kms. junto al río ile, que ha formado una serie de dunas de arena clara. La mayor, de casi 150mts. de altura, se caracteriza por el sonido parecido al de un órgano que emite el rozamiento de los finos granos de arena cuando hace viento en tiempo seco. No pude evitar el subir hasta su cima, bastante complicado por momentos sobre todo porque soplaba un viento que levantaba tanta arena que me dejó "empanado"! Sin embargo, las vistas son insuperables. A un lado el río, al otro las montañas  Kalkans  (la Grande y la Pequeña), en medio de un amplio valle. Pero, ¡cómo ha podido formarse esta enorme duna!.  
Allí me excedí de tiempo. Pasé más de una hora disfrutando del entorno, lo que vendría fatal para concluir el plan del día, porque tendríamos que regresar nuevamente al hostal para cambiar de vehículo por otro más cañero, y más viejo, para poder conducir por las defenestradas carreteras que lleva hacia las montañas  Katutau Aktau.
Las montañas Katutau se caracterízan por tener sus rocas completamente talladas de intrincadas formas debido a la climatología y el paso del tiempo, preservando los sedimentos del fondo de lo que fue un antiguo océano. Se extienden de S.O. N.E. en estrecha cresta montañosa con crestas en forma de meseta.
Se llega tomando una derivación que acerca la pista hacia el interior de las montañas donde se aparecen un tipo de relieve de configuración frágil, desfiladeros sin agua, suaves barrancos y valles secos, con zonas sin vegetación debido a su intensa destrucción. En la parte media de la cresta Katutau hay un gran volcán extinto. Los productos de sus poderosas erupciones ocuparon una gran superficie y posteriormente se erosionaron, adquiriendo formas extrañas.
En la traducción kazaja "Katutau" significa "montañas duras", lo cual está bastante justificado, teniendo en cuenta el duro clima continental de esta parte de país y el aspecto severo del paisaje. Existe otra traducción de la palabra "katu" como "congelar", que también se puede aplicar a estas montañas con numerosos restos de lava volcánica "congelada". Sinceramente, no me impresionó en absoluto. Quizás haya sido por las prisas y porque no nos teníamos que haber detenido ahí ya que se estaba haciendo tarde, no llevaba el control de los tiempos y quedaba poco para que se ocultara el sol entre ellas.
Volvimos a tomar la pista que conduce hacia las montañas Aktau (montañas blancas) pero al llegar no pude acceder a caminarlas porque en esos momentos los rayos del sol no producía los reflejos característicos sobre esta extraordinaria zona montañosa porque ya estaba demasiado bajo. Me encontraba en uno de los campos paleontológicos más grandes del mundo ¡y no podía pisarlos!. Sus colinas calcáreas están compuestas de arcillas rojas y piedra de arenisca, escalonadas con cornalina amarilla y rosa, jaspe y cuarzo blanco, extraordinariamente esculpidas por la erosión  Tienen más de 400 millones de años, una altura que llega a los 120mts. y más de 3kms. de longitud. Me lo perdí. 
Ghali tampoco me había avisado de los tiempos y quizás me lo tomé todo como muy tranquilo y disfrutando de lo que estaba viviendo en esos momentos. De regreso tomamos otra dirección, y aunque era prácticamente de noche apenas veíamos que íbamos atravesando diferentes caminos absolutamente abruptos -si el vehículo no es 4x4 no se podría realizar-, hasta llegar a Basshi. Cenamos y charlamos con la familia hasta la hora de retirarnos a dormir.
A la mañana siguiente, tras el desayuno, continuamos recorriendo el Parque nacional, llegando primeramente al Cañón Lunar, formado por rocas sedimentarias erosionadas desde hace más de 12 millones de años. Sus intrincadas formas lo hacen parecer de otro mundo y se puede recorrer a pie hasta el rio Charyn.
Volvimos a la carretera y tomamos un desvío que lleva a la barrera donde hay que pagar para acceder al Cañón Charyn (incluido en el precio del tour), estacionamos en la zona de parking y comencé el paseo por este extraordinario monumento de la naturaleza formado igualmente por rocas sedimentarias de color ocre esculpido en parte por el río Charyn en su recorrido que comienza en las montañas Tian Shan hasta el N. de Kazajistán, por el viento y por la climatología. A lo largo del día, según la posición del sol y las sombras que produce, va adquiriendo diferentes tonalidades. Se trata de un pequeño cañón, también llamado Valle de los Castillos o «Dolina Zamkov» por las formas en el terreno que llegan a parecer enormes castillos, formado entre las paredes de las montañas Ketmen y Ulkn Bogut. La profundidad es de 200mts., la anchura oscila entre los 20-80mts. en algunas zonas y la altura de las paredes alcanzan entre 150-300mts.. Caminar hasta el río Charyn bajo sus imponentes paredes es sorprendente. 
Y al caer el día, mientras el sol comienza a desaparecer detrás del horizonte, dicen que el Cañón Charyn se colorea en escarlata, rosa y naranja, en absoluta  maravilla. No pude comprobar si era cierto eso. Coincidí al llegar con varias guaguas de turistas chinos, gritones, molestos, algunos de ellos y ellas descendieron también, pero una vez que se marcharon, volvió a reinar la tranquilidad que caracteriza a toda esta zona. Como hay casi 3kmshasta la orilla pocos se atreven a caminarlo, porque también tienen sus tiempos marcados y es algo arduo hacer la ida y vuelta con premura. Un servicio de transporte lleva a los que no les apetece a caminar hasta la zona acondicionada con varias carpas con sillas y mesas para picnic en la orilla del ríoEl sonido del agua y las burbujas que produce el choque contra los acantilados sólo se escucha desde abajo. Todo un espectáculo que no deja indiferente a nadie. 
De vuelta al parquin se veía aún más vehículos de transporte de pasajeros. Me pareció exagerado pero Ghali me comentó que eran muy pocos para lo que normalmente suelen venir en temporada alta. En la misma zona hay instaladas cabañas para pasar la noche, un campamento de Eco Park Tourist Resort con yurtas y un bar-restaurant.
Finamente concluimos la ruta en el lago Kaindi ("birche" en kazajo), perdido en un bosque de coníferas a una altura de 2.000mts., entre las montañas Kungrei Alatau. Cuenta con una longitud de 4.000mts. y una profundidad que llega casi a los 30mts.El lago Kaindy lleva el nombre del bosque de abedules que lo rodea y se formó como resultado de un deslizamiento debido a un terremoto que provocó que parte de la montaña cediera hacia el desfiladero, ralentizando el flujo del río Kaindy. 
Con el paso del tiempo se fue inundado junto a los abetos del Tien Shan parcialmente dentro de sus agua, con sus picos secos asomándose como mástiles medio sumergidos y conservados, aunque muertos, debido a la baja temperatura del agua. Realmente es sólo eso, una pequeña zona inundada con copas blanquecinas de los pinos, asomados sobre la misma. Nada más. Un lago que cambia de color según el momento del día, que refleja la imagen de los pinos sobre el agua cuando no sopla el viento. Se accede por un sendero de 2kms. desde la zona del parquin, a pie, a caballo o en transporte colectivo de antiguas furgonetas rusas. Como era bastante tarde decidí subir en el colectivo (500Tk). El turismo local es lo que prevalece prácticamente en este lugar. Y algunos rusos. Por cierto, he visto a muy pocos extranjeros durante los días que he estado recorriendo el país. Haríamos noche en una casa de huéspedes en Saty, un pequeño pueblo a unos 15Kms. de los lagos Kaindi y Kolsay.
El Parque Nacional de los lagos Kaindi y Kolsay fue fundado el 7 de febrero del 2007, tiene una superficie de 161,045Has., pero sólo el 13% del parque está destinado al turismo y recreación. En él hay unas 700 especies de plantas, de las que 12 están clasificadas como especies raras, 200 especies de vertebrados, 197 aves, 29 mamíferos, 4 de peces y 2 de anfibios. 
Los lagos Kolsai, son tres lagos con aguas de masa glacial de color azul intenso, situado entre laderas de abetos del Küngey Alatau. El único al que se puede acceder en coche es el lago Kolsai inferior.
Al día siguiente tocaba el definitivo paseo por una de las zonas más interesantes de los lagos. Desayunamos a las 10 porque Ghali ha seguido levantándose a esa hora y pusimos dirección hacia el Parque Nacional de los Lagos Kolsai, casi 1h. porque la carretera está en mal estado. Tras pasar un control de barrera donde hay que registrarse y pagar el derecho de acceso (incluido también) llegamos a la zona de parquin y recreación. Hay supermercados, restaurantes, teterías y todo lo necesario para pasar un día agradable en el lago Saty (o Kolsay 1 o Inferior). También hay cabañas y un pequeño hotel orientado al gusto del turismo local. Y embarcaciones de diferentes formas y tamaño que amenizan la estancia. Quedé con él a las 5 de la tarde para que viniera a recogerme.
Los lagos Kolsay son un sistema de tres lagos en el norte de la cordilera Tien Shan, en el desfiladero Kolsai, puente que conecta las crestas Kungei-Alatau y Trans-Ili Alatau. El primer lago (lago Saty) se encuentra a una altitud aprox. de 1.818mts. sobre el nivel del mar, tiene una longitud de 1Km. y un ancho de 400mts. La profundidad llega a los 80mts.. 
El segundo, el lago Mynzhylky (traducido al kazajo: 1.000 caballos) o lago Central o lago Kolsay, se encuentra a una altitud de 2.252mts., 5Kms. del primero y tiene 50mts. de profundidad.
El tercero, el lago Verkhny (Kolsai Superior) se encuentra rodeado de abetos y praderas alpinas, a una altitud de 2.800mtsy a 4Kms. del segundo lago. Es el más pequeño de los tresAlgo más arriba se encuentra el paso Sary-Bulak, a 3.278mts. de altitud, que  marca la frontera con Kirguistán.
La ruta de 9kms. en total  comienza desde el embarcadero del primer lago y sigue el margen derecho del mismo, se introduce entre varios bosques de pinos y abedules y atraviesa diferentes formaciones rocosas. El sendero está bien marcado, con subidas, bajadas y desniveles por un terreno irregular. Hay algunas piedras pintadas con marcas azules muy gastadas que indican la dirección a seguir. 
También hay paneles que señalan la distancia recorrida y lo que falta para llegar. No hay pérdida si se sigue el sendero trazado por las pisadas. Al llegar, la primera imagen es de un hermoso lago bloqueado por una presa natural de abetos semi-sumergidos, rodeado por laderas con más abetos, pinos y una muy verde vegetación. Al igual que los otros lagos sus aguas van cambiando de color durante el día.  
Al menos una hora para almorzar el "box lunch" que me dieron en casa y disfrutar de una tranquilidad absoluta. Solamente apareció una pareja de rusos y más tarde otro turista solitario como yo. Mientras, se oían los cantos de algunas aves como el pájaro azul, el cascanueces y de un águila que planeaba apaciblemente. 
En un momento dado aparecieron dos policías nacionales montados a caballo y uno me pidió la documentación, en este caso el pasaporte. Se lo dí, lo examinó y tras unas pocas palabras en inglés amablemente me lo devolvió. Podría haber tenido un problema si no llego a llevar el pasaporte conmigo. Aunque éste es un país tranquilo y la corrupción generalizada ha dejado de colexistir, llevar el pasaporte en todo momento es necesario. 
El regreso fue un poco más lento porque me detuve a tomar fotos desde otro punto de vista, al atardecer. Llegué a las 6:30 a la zona de parquin donde me esperara Ghali para volver a Saty a pasar la noche en la misma vivienda familiar.
Al día siguiente, tras desayunar volvimos a AlmatyLa vuelta me resultó, sin embargo, más rápida ya que pude dormir parte del viaje. Se repetían los paisajes, muy parecido a los del primer día. El tráfico en esta ciudad es lento, pesado, tiene muchos cruces de calles, y por ende semáforos, muchos semáforos, y controles policiales. El tráfico no es abundante pero hay muchos cruces de calles con vehículos cruzados mientras intentan girar que ralentiza el movimiento por la ciudad. Y los conductores son pésimos.
Ghali me dejó a pocos metros del hostel que había reservado días antes por Booking donde me iba a quedar estos días, no sin antes telefonear para que le dieran más información de dónde se encontraba porque está bastante camuflado en una esquina de una estrecha calle, entre varios edificios, bajo un enorme árbol. Esta vez me he quedado en el hostel 727 (5.000Tk/literas compartidas/baño interior compartido/climatizado pero no hizo falta utilizarlo porque éramos pocos durmiendo/wifi), cerca del Parque Panfilov. La entrada es una escalera que conduce directamente a una planta sótano sin ventanas al exterior, pero bastante limpio. Aunque, como siempre, son sus inquilinos quienes no cuidan de la limpieza para que el siguiente se lo encuentre en condiciones óptimas. Y siempre son los más jóvenes los más indiferentes.
Lo primero que hice fue caminar por los alrededores de la zona localizando lugares donde desayunar y comer estos días. Cerca se encuentra una terraza turca especializada en diferentes tipos de
, Donners, Shasliks y Pizzas de influencia centro-asiática. Allí me tomé un café miengtras ordenaba toda la información que tengo de esta ciudad.Como ya era algo tarde para realizar una ruta por varios lugares interesantes y estaba completamente despejado quise aprovechar la ocasión para ver la puesta de sol desde el monte Kok Tobe, una popular atracción a 1.130mts. sobre el nivel del mar (unos 200mts. sobre la altura relativa de Almaty).  
Así pues, marqué la ruta a seguir en el mapa y caminé por sus muy limpias calles hasta la Plaza del Palacio de la República, que estos días se encuentra en obras.
No muy lejos, en la avenida Dostyk se halla el acceso al monte. Para llegar a la cima se puede ir en las góndolas del Teleférico (ida y vuelta 5.000Tk por persona/aprox. 6min.), en minibús lanzadera que sale cuando se llena y deja en la cima o caminando. Allí se encuentra también una torre de telecomunicaciones de 372mts. de altura. Kok Tobe significa «colina verde». 
Desde los miradores se obtienen unas fantásticas vistas panorámicas de Almaty y de la cordillera ile-Alatau. Hay restaurantes, cafés, tiendas, atracciones (montaña rusa, salas de esparcimiento juvenil, tiro al blanco), parque infantil, un zoo, una fuente que es un Monumento a la Manzana (dicen que de la región de Almaty proviene el origen de todas las manzanas del mundo), y estatuas de bronce de tamaño natural de los Beatles, con su música de fondo, esculpidas por un artista local llamado Eduard Kazaryan. Parece ser que es el único monumento del mundo donde están los cuatro de Liverpool juntos.
Entrada la noche comenzaba a bajar la temperatura así que descendí nuevamente en la góndola, esta vez con vistas sobre la iluminada ciudad y regresé caminando al hostal siguiendo la Avenida Dostik desde el puesto del teleférico hasta el parque Panfilov (lugar de referencia para no perderme) y desde allí a varios cientos de metros se encuentra mi hostal. Como casi todo cierra al anochecer, sólo quedaban abiertos restaurantes caros y algunos puestos de samsas y de donners (kebab), me apeteció volverme a sentar para descansar con un buen te antes de regresar al hostel, así que fui directamente hasta la terraza turca y terminé al calor del interior cenando allí.
Al siguiente día fui a cambiar euros a una de las oficinas de cambio de divisas que se encuentran en una de las calles cercana al Bazar Zeleny (o Mercado Verde), que ya conocía de la vez anterior que estuve en Almaty, para cambiar a uno de los mejores precios los euros que llevaba. Al salir a la calle caía una ligera lluvia pero no le di importancia. Ni siquiera cogí el paraguas pensando que era solo eso, una ligera lluvia. Primeramente me detuve a desayunar a un local de comida preparada que venden al peso. Las tienen presentadas en un expositor y cogiendo una bandeja y platos se va sirviendo cada uno lo que quiere comer. Detrás los empleados sirven los platos calientes. O los calientan en microondas. Se pasa por caja y se paga al peso del contenido de cada plato. Tiene mesas, microondas para calentar nuevamente la comida y dispensarios eléctricos de agua caliente para los tés o cafés. A través de sus grandes cristaleras podía observar que la lluvia aumentaba paulatinamente. No lo podía creer. Sin duda alguna, Almaty me odia. ¡No me quiere en su entorno!. ¡Esto no es normal!. Lluvia, ¿otra vez?. Parece un castigo. Tres semanas antes estuve aquí, lloviendo. No llevo ni 24h.  y otra vez me vuelve a caer la lluvia. Pues esta situación me marcaría el que-hacer de todo el día. 
Tras "abastecerme" de moneda local para continuar el viaje, me dirigí al interior del bazar para tomar unas fotografías de su incesante actividad. Es un edificio de dos plantas, un típico mercado asiático, donde es posible encontrar de todo: muchas frutas, quesos, productos lácteos, carnes, verduras, pescados, frutos secos, hierbas...., situadas ordenadamente por zonas. En otra parte del inmueble se encentra la ropa de moda, el calzado, bolsos, productos chinos... Los lunes también cierran.
Al salir, la lluvia era más intensa. Me dirigí hacia el Parque Panfilov (su nombre se debe a los 28 héroes de Panfilov de infantería de Almaty que murieron en un pueblo a las afueras de Moscú mientras luchaban contra los nazis en 1941). El parque es un gran espacio verde de 18Ha. con forma rectangular dividida por senderos rectos y callejones, rodeada de un bosquecillo caducifolio de encinas, olmos, álamos, arces, pinos y abetos, y donde se encuentra la Catedral ortodoxa de Zenkov (o Catedral de la Ascensión), con una cruz en su cúpula principal de 46mts.. 
Con una capacidad para 1.800 personas, este colorido edificio de la era zarista es un monumento único de la arquitectura de madera. Desde el exterior lo primero que llama la atención son sus 5 brillantes cúpulas. Las paredes del interior están decoradas con coloridos frescos y un iconostasio pintado. A. P. Zenkov fue el arquitecto que la realizó en 1904 completamente en madera de abeto azul del Tien Shan y sin un solo clavo. Durante el periodo Soviético se utilizó como sala de conciertos y museo. En 1995 pasó a ser otra vez iglesia ortodoxa con fines religiosos, hasta el momento. 
En el parque también se encuentra diferentes monumentos  conmemorativos: obeliscos con los nombres de los 28 héroes de Panfilov y con una llama eterna en su centro -en las festividades, los ciudadanos de Almaty ponen flores y guirnaldas a sus pies en respeto a los que murieron en la Segunda Guerra Mundial de 1941-1945-,  un busto de Ivan Panfilov -comandante de una división de fusileros-, un monumento a los soldados muertos en la guerra de Afganistán, y otros edificios históricos que datan de principios y mediados del s.XX,  como el Museo de Instrumentos Musicales Folklóricos o el Club de OficialesComo continuaba sin parar la lluvia y apenas podía hacer nada más que mojarme, regresé al hostal, empapado, y resignado.
Llevaba varios días en contacto con Ruslan, un operador turístico que tiene unas viviendas en Zhabagly (Family Tourism CompanyRuslan”) muy cerca de la Reserva Natural Aksu Zhabaglyexaltada por los científicos por sus muchas y raras especies de flora y fauna y por senderistas por sus extraordinarias travesías y cañones por descubrir. Está situada entre los picos de las montañas Talas Alatau, una rama de las montañas Tien Shan del O., cerca de Shymkent. Me he puesto de acuerdo con él para visitarlo y contratar unas excursiones por los alrededores. Su lista de precios es algo cara porque apenas tiene competencia, y si la hubiera entre los pocos que operan en el parque ya se han puesto de acuerdo en los precios porque son similares: la habitación doble cuesta 20.000Tk. tanto para dos como para una persona; 3 comidas, 11.000Tk.; los tickets de entrada al parque y del guardabosque está incluido en el precio de la habitación; paseo a caballo hasta Taldibulak, 12.000Tk., y hasta Kishi Kaindi, 13.000Tk. A pie, 8.000Tk.;  Excursión al Cañón Aksu en jeep, 31.000Tk.. Si se apuntara más personas el precio se reduciría; Traslado en coche desde o hasta Tyulkubas, 4.000Tk.
Para llegar a su pueblo, la opción más rápida que he encontrado ha sido trasladarme en tren nocturno que pasa por Shymkent. Había intentado comprar por Internet el billete pero ha sido imposible. Con ninguna de las páginas que vende billetes de tren he podido cerrar la compra. Tuve que trasladarme a la estación para que una empleada me gestionara la compra (8.500Tk./3ª clase/litera alta). Como sabía que no nos íbamos a entender le llevé la captura de pantalla del billete que intentaba comprar y así evitar preguntas que iban a ser difícil de responder. De esta manera fue rápido y sencillo. Billete en mano, solo quedaba realizar mi primer recorrido en tren por Kazajistán. Y no será el único.La mejor manera de llegar hasta su casa sin perder mucho tiempo ha sido bajarme del tren dos horas antes de llegar a Shymkent, exactamente en Tyulkubas y desde allí, mientras amanecía, trasladarme en un taxi desde la estación de tren (4.000Tk.). 
Llegamos a su vivienda a las 07:15. Tras una llamada por teléfono salió abrir las rejas que cierra su dominio. En el interior del inmueble una pareja de indios sikjs y una alemana estaban ya despiertos, la pareja preparando la salida en caballos hacia Kishi Kaindi y la alemana recogiendo su habitación porque se marchaba a medio día. Dejé mis mochilas en su habitación y me apunté a cabalgar también unas horas junto a la pareja y un guardabosque que nos guiaría por el bosque de sabinas que se encuentra dentro del valle Koylybaidzhalau atravesado por el río Zhabagly.
Aksu-Zhabagly es la primera y más antigua reserva natural de Asia Central y Kazajstán. Fue creada y organizada el 14 de julio de 1926 con el fin de preservar completamente intactos los ríos Aksu y Zhabagly con todas sus plantaciones de árboles, la cubierta vegetal y la fauna que habita en esta reserva, como un Monumento Natural". 
El río más grande de la reserva es el Aksu, de 120Kms. de largo, un río característico de corriente rápida de montaña. En la confluencia del Aksu Pequeño y Grande es donde se forma el espectacular Cañón Aksu, de 500mts. de profundidad. La distancia entre los bordes superiores del cañón es de 700-800mts.Nos detuvimos para observar la cascada Kashi-Kaindy que estos días apena llevaba agua porque no ha llovido nada. Este paso ofrece un hermoso panorama de la parte central de la reserva y de su pintoresco pico Bugulutor
A veces se pueden ver cabras montesas y, a lo mejor, algún oso. Pero eso no nos sucedió. Luego almorzamos lo que nos habían puesto dentro del “lunch box”: un huevo duro, 8 mantis, una pequeña ensalada de tomates y pepino y unas bolsitas de té. A esto le llaman “almuerzo”, una de las 3 comidas del día. Tras 4h. de cabalgar regresamos por el mismo sendero. Apenas me produjo emoción. No me pareció tan interesante como había leído en los comentarios de otros viajeros.
Tanto el amanecer como el atardecer en Zhabagly  es espectacular, con los picos de los montes nevados de fondo y un azul claro del cielo, pues estos días ha estado despejado y con muy buena temperatura.
Al siguiente día, a las 10 de la mañana (ya veo que los guías no son de levantarse pronto para emprender una excursión) junto a Shui, una chica hongkonesa, nos dirigimos con Ruslan en su coche hacia la ladera del cañón Aksu, en el extremo O. de la reserva, a unos 25Kms. de Zhabagly.
Dejamos el vehículo aparcado y caminamos por la parte superior del cañón observando las imponentes formas de la quebrada de hasta 300mts. de paredes verticales. Aunque Ruslan estuvo controlando con prismáticos la zona que es de gran interés para la observación de aves rapaces como el águila real, águila enana, ratonero, quebrantahuesos, cernícalo o el halcón sacre, apenas vimos algún que otro águila.
Antes de descender por el acantilado hasta el puente que cruza el río Aksu, almorzamos lo que nos habían puesto en el “lunch box”, es decir, lo mismo del día anterior (!).
La ruta discurre por un estrecho sendero bien marcado que atraviesa pequeños parches de almeces del Cáucaso y bosques de enebros. No es complicada de realizar aunque es un poco resbaladizo en algunos tramos. Casi una hora de bajada, contando las paradas para realizar fotografías. Una vez en el río nos detuvimos para observar el acantilado desde el fondo. Vistoso, pero tampoco tan conmovedor como parecía.
Poco más de 45min. tardamos en ascender. En el acantilado escarpado orientado al sur parece ser que se puede observar alguna colonia de golondrinas de acantilado y existe la posibilidad de encontrarse con cabras montesas y ¿osos?,  pero este día tampoco tuvimos esa suerte. 
¿Y qué decir de estas excursiones? Pues si he invertido tanto tiempo para llegar a esta reserva y ver lo que me han enseñado, mejor hubiera elegido otro destino más emocionante. Me iba a quedar tres días para ver otros lugares pero decidí concluir y continuar mi viaje por otros lugares del país, así que por la noche le comenté a Ruslan que me iría al día siguiente. Aunque con apariencia seria y algo dolido se comprometió en llevarme en su coche hasta Tyulkubas (4.000Tk.). Me explicó que no era necesario levantarse temprano porque antes de las 10 no habría transporte público hacia Shymkent