La cocina uzbeka
es una de las más sabrosas y variadas de Asia
Central. Muchas de sus recetas tienen también una historia de siglos de
antigüedad, y el proceso de preparación se acompaña de diversos rituales, que
han llegado a nuestros días.
Quiere decir que todas las peculiaridades específicas de la comida
uzbeka se han ido formando durante siglos. A diferencia de sus vecinos nómadas,
los uzbekos siempre fueron una nación sedentaria que trabajaba en la
agricultura y en la ganadería. En sus valles fértiles, los uzbekos cultivaban
verduras, frutas y cereales; criaban
ganado, que era la fuente de la carne,
cuya abundancia se puede ver en la mayoría de sus platos. Hasta el s.XIX, la dieta local consistía
principalmente en carne, pasta, cereales y leche. Ha absorbido algunas
tradiciones culinarias kazaja, mongola, tártara, tayika, turca, uigur y otras
naciones vecinas, asentadas en el territorio de Asia Central, destacando el asado, el
kebab, el bogursak (pasta frita),
pelmeni (raviolis con carne), mantis,
lagman y otros.
Debido al clima
cálido, se recolectan cosechas de granos y leguminosas (frijol mungo o soja
verde, guisantes...), y se cultivan una gran variedad de frutas, hortalizas y
verduras, uvas, sandías, melones, bayas, nueces....
La comida uzbeka es rica en condimentos que acentúan el sabor de sus platos. Cada bazaar en Uzbekistán está repleto de especias que atraen con sus aromas: pimientas con diferentes variedades de picante, comino, hojas de laurel, agracejo, canela, anís, menta, albahaca, azafrán, semillas de sésamo, cúrcuma....
La comida uzbeka es rica en condimentos que acentúan el sabor de sus platos. Cada bazaar en Uzbekistán está repleto de especias que atraen con sus aromas: pimientas con diferentes variedades de picante, comino, hojas de laurel, agracejo, canela, anís, menta, albahaca, azafrán, semillas de sésamo, cúrcuma....
Se utilizan verduras y especias para preparar platos deliciosos y aromáticos, generalmente comino
negro, pimienta, cayena (fresca, seca y molida), frutos silvestres, cilantro, hojas de
laurel, canela y semillas de sésamo. Las hierbas más comunes son eneldo,
perejil, apio, cilantro, cebollas verdes, ajo verde, menta, raikhon (albahaca)
y zhambyl (tomillo).
El ajo, la cebolla y el rábano se
utilizan a menudo para fortalecer el sabor, tanto como ingredientes al igual
que como especias. Frutas como el melon quincy, granos de granada, ciruela fresca
y seca, alcha (cereza silvestre) y pasas de uva cumplen el
mismo rol.
La comida nacional se caracteriza por el amplio uso de la carne de cordero, de ternera y de caballo que también se disfruta como una delicadeza.
La carne continúa siendo la base de la dieta local mientras que las
aves son menos populares, y debido a que Uzbekistán
es un país sin salida al mar, los platos con pescado son inusuales.
Uno de los platos más populares es el Kebab y el Shashlik, que
pueden ser de diferentes tipos: de carne picada (Lyulya), cordero, carne de res, pollo, hígado y vegetales. Hay que tener en
cuenta que las diferentes regiones del país cocinan a su manera. En el Norte se da preferencia al Plov, a la carne asada, a la pastelería
y a la forma de hacer el pan (lepeshka).
En el Sur, a una gran variedad de
platos complejos de arroz y verduras y también de excelentes postres.
Generalmente comen con la mano y se sientan en el suelo junto a una mesa baja llamada dastarkhan. Al principio la mesa se sirve con dulces y frutas, posteriormente con verduras y ensaladas y luego es el turno de las sopas: shurpa salada, mastava espesa, katikly, etc.
Generalmente comen con la mano y se sientan en el suelo junto a una mesa baja llamada dastarkhan. Al principio la mesa se sirve con dulces y frutas, posteriormente con verduras y ensaladas y luego es el turno de las sopas: shurpa salada, mastava espesa, katikly, etc.
La comida se termina con los platos principales: Plov, Lagman, Shashliks, Mantis….Es imposible
imaginar la mesa uzbeka sin vegetales, hermosos melones o jugosos racimos de
uvas, símbolos de abundancia y prosperidad.
Los uzbekos son
tan hospitalarios que nunca dejarán que un invitado se vaya con hambre: primero
porque no será fácil rechazar una invitación verdadera; segundo, porque la mesa
estará usualmente repleta de delicias y, finalmente, porque luego de una abundante
comida probablemente el invitado se vaya con las sobras en algún recipiente.
Sin la menor
duda, el Plov (o Pilaf) es el símbolo de la comida
uzbeka, parte fundamental de su cultura, tradicionalmente cocinado por hombres que cuentan con un nombre especial, “oshpaz”, título que debe ser ganado. Es elaborado por todas las
familias ya sean uzbekos, rusos, tártaros o coreanos. El plov uzbeko nunca se prepara para 2-3 personas; se hace en ollas profunda de hierro (kazan) que evita que los ingredientes se quemen, ya que se calienta de manera uniforme.
Usualmente este plato lleva arroz, cordero fresco o carne de res, zanahorias amarillas o rojas, cebollas y aceite vegetal en una olla profunda, pero existen más de mil recetas para cocinarlo con distintos ingredientes. Cada región de Uzbekistán tiene su propio Plov. La gente de Bujará
agregan guisantes, los de Samarcanda
es algo más suave de sabor y utilizan carne, zanahorias y arroz en distintas
capas para hacer todo al vapor, mientras que en Fergana es de color más oscuro, casi marrón. En Tashkent todos los ingredientes se cocinan a la vez
desde el comienzo.
Históricamente,
no ha habido una cultura vegetariana en Uzbekistán, sin embargo, se
cultiva una gran cantidad de vegetales y frutas. Hoy día muchos cocineros han
comenzado a reemplazar la carne por vegetales en algunos de los platos
tradicionales.
Adicionalmente hay muchos “platos para acompañar” que no
contienen carne y pueden fácilmente reemplazar a los platos principales,
destacando el Tukhum Barak (un tipo de raviolis
relleno con huevo, leche y aceite de girasol,
disponible solo en Jiva), el Kuk
Barak (Raviolis rellenos de verduras), el Dimlama (verduras guisadas), el Ragú de verduras o la Chuleta vegana. Por lo tanto, los
platos vegetarianos son muy fáciles de encontrar tanto en restaurantes como en
cafeterías.
Las sopas son muy
populares y tienen un
rol importante en la cocina nacional uzbeka. Son espesas y abundantes en vegetales
como zanahorias, remolachas, cebollas, vegetales de hoja verde y especias.
La más popular es la Shurpa. Existen muchas recetas para
este plato, como por ejemplo “Shurpa-chaban”, con carne, papas, cebollas y tomates. También “Shurpa-mash” con albóndigas, “Sholgom-shurpa”
con cordero y nabos, “Kifta-shurpa”
con salchichas, guisantes y otros vegetales. Para preparar Kovurma shurpa (kaurma
shurpa), se fríe la carne previamente antes de cocinarla y se le añade papas, cebolla, zanahoria, pimiento, tomate, pimienta, laurel y ajo. Kuza-shurpa es una sopa que se prepara
en el horno en una cazuela.
Nohat shurak
(nohat-shorak) es una sopa de garbanzos que usualmente se sirve con trozos
de salchicha de caballo (kazy). El Katykli es una sopa a base de Katyk (leche agria) con carne, arroz y
vegetales.
La famosa sopa Laghman que se come en toda Asia Central y China se hace con carne, vegetales y
pasta casera -estirada finamente a mano-. Otra sopa popular
es Mastava, con vegetales y carne,
que se sirve con leche agria, pimienta y verduras. La Mashkhurda contiene guisantes, arroz, papas, y se decora con leche
agria, verduras y cebollas. Cholop
es una sopa fría con pepinos, rábanos, verduras y leche agria. El uso de la
leche agria en las sopas se originó cuando los turcos, ancestros de los
actuales uzbekos, formaban parte de tribus nómadas. El nombre generalmente
usado para las sopas con leche agria es Katikli.
Los platos de pastelería y leche agria ocupan igualmente un lugar importante.
Para los uzbekos
el pan es sagrado. Generalmente conocido como Non, Nan o Lepeshka es blanco, redondo y chato, y se cocina en el horno tandoori (horno de barro), el cual lo
deja tostado y crujiente. Existen dos tipos de lepeshka: chato (Obi-non)
y algo más grueso (Patyr) muy común
en Tashkent. Además, se diferencian por categorías como
pan de lujo por su apariencia y gusto. Cada región tiene su método
para la levadura, diferentes técnicas para hornear y un sabor inimitable.
Por ejemplo, en el Valle de Fergana, el pan hojaldrado (Katlama non) y cada una de sus capas contiene aceite o crema agria. En algunas
regiones los lepeshkas se hornean
como chicharrones (Jizzali-non), o
se cocinan con harina de maíz al igual que Zogora-non.
Otros son fermentados en pociones herbales como Kuk-patyr, y muchas otras formas. Algunos lepeshkas se hornean con cebolla o carne en la masa. La panadería tradicional también es muy sabrosa y tienen un lugar especial; por ejemplo, los rollos de cuajada Zangza, Kush-tili (tortas sofisticadas), Katlama (pan hojaldrado), bollería y Chak-chak. Behi-dulma (quinsy o membrillo relleno de nueces) y Pashmak (halva con harina).
Tradicionalmente,
el pan uzbeko jamás se corta con cuchillo. Al inicio de cada comida se parte en
pedazos con las manos y se coloca sobre la mesa. No se debe poner boca abajo
(con el lado chato hacia arriba) ya que es irrespetuoso. Los uzbekos tienen un
gran respeto por su pan.
Según su
tradición, cuando alguien deja su casa debe morder un pedazo de pan, y lo termina cuando regrese. Es imposible imaginar a la cocina uzbeka sin su componente más
importante: el pan.
Debido a la abundancia de vegetales que crecen en Uzbekistán, siempre se sirven ensaladas, junto con los platos calientes. Son muy comunes: la ensalada Achichuk (achchik-chuchuk) de tomates, cebollas y pimientos picantes (achchik significa picante), la Shakarob (shakarap), una ensalada dulce de tomates con cebolla y sal (shakar significa dulce). Una variación de ambas incluye pepinos. Tradicionalmente, tanto achichuk como shakarob se sirven con Plov. La famosa "ensalada de Tashkent" está hecha de carne hervida, cebollas fritas y radicheta o escarola. Y la Vesenniy con yogurt, pepinos, rábanos rojos y vegetales de hojas verde. A pesar de ser típica de la primavera, esta ensalada está disponible desde la primavera hasta finales de otoño. No hay un dastarkhan (mesa baja uzbeka) sin frutas, hermosos melones y jugosos racimos de uvas, símbolos de abundancia y prosperidad.
En Uzbekistán es posible disfrutar de frutas casi todo el año. A finales de la primavera, verano y otoño, hay jugosos damascos, guindas, manzanas, ciruelas, duraznos, limones, higos, uvas, granadas, membrillo, caquis y muchas variedades de melones. En invierno, manzanas, naranjas y frutos secos. Los melones y los damascos secos (turshak) son particularmente deliciosos. Según qué parte del país, abundan frutas como las uvas dulces, melosos melones, sandías jugosas, damascos (albaricoques), peras, manzanas, membrillos, duraznos, ébanos, granadas, higos y bayas.
Y vegetales como tomates, pepinos verdes esmeralda, zanahorias amarillas y rojas, rábanos, berenjenas, pimienta, repollo y las calabazas que complementan perfectamente los platos uzbekos. También se utilizan para las ensaladas. Tradicionalmente en el verano, las familias uzbekas se reúnen y ofrecen pan fresco y una gran variedad de frutas.
Cualquier comida empieza y termina con el té uzbeko, la bebida principal del país. Aunque en general el té verde (kuk-choy) es el más popular, en Tashkent prevalece el té negro (kora-choy). Usualmente se toma sin azúcar. Al té con azúcar (kand-choy) le suelen agregar varias hierbas y especias. En Karakalpakistán la gente toma ambos tés con leche.
Las tradiciones de consumo de té no solo existe en China, Uzbekistan también tiene las suyas propias con sus peculiaridades y sus cánones. La ceremonia del té es una de las más fascinantes: en cualquier hogar al invitado se le ofrece una taza de té (piala), símbolo de hospitalidad. La infusión debe ponerse en una tetera caliente, luego se llena con agua hervida hasta la mitad y se mantiene sobre vapor. Después, se llena la tetera hasta 3/4 de su volumen y tras 2-3 minutos se termina de llenar. Finalmente, el anfitrión vierte té en la Piala para los huéspedes.
Otra forma que observé mientras preparaban el té era que primeramente, las hojas eran sumergidas en agua hirviendo y dejada reposar. Luego, el té lo vertían en una taza y nuevamente en la tetera, repitiendo tres veces este ritual, que llaman “kaytar” (regresar).
En definitiva, el té en Uzbekistán personifica toda una filosofía. Las casas de té (chaikhana) son comunes y son conocidas como sitios donde cualquiera puede disfrutar de placenteras conversaciones con sus allegados. Incluso, hay canciones locales dedicadas a las tradicionales casas de té.
Otra bebida común es el Kompot o Kimpot, hecha de frutas cocidas, sin alcohol, que se bebe fría o caliente.
Debido a la abundancia de vegetales que crecen en Uzbekistán, siempre se sirven ensaladas, junto con los platos calientes. Son muy comunes: la ensalada Achichuk (achchik-chuchuk) de tomates, cebollas y pimientos picantes (achchik significa picante), la Shakarob (shakarap), una ensalada dulce de tomates con cebolla y sal (shakar significa dulce). Una variación de ambas incluye pepinos. Tradicionalmente, tanto achichuk como shakarob se sirven con Plov. La famosa "ensalada de Tashkent" está hecha de carne hervida, cebollas fritas y radicheta o escarola. Y la Vesenniy con yogurt, pepinos, rábanos rojos y vegetales de hojas verde. A pesar de ser típica de la primavera, esta ensalada está disponible desde la primavera hasta finales de otoño. No hay un dastarkhan (mesa baja uzbeka) sin frutas, hermosos melones y jugosos racimos de uvas, símbolos de abundancia y prosperidad.
En Uzbekistán es posible disfrutar de frutas casi todo el año. A finales de la primavera, verano y otoño, hay jugosos damascos, guindas, manzanas, ciruelas, duraznos, limones, higos, uvas, granadas, membrillo, caquis y muchas variedades de melones. En invierno, manzanas, naranjas y frutos secos. Los melones y los damascos secos (turshak) son particularmente deliciosos. Según qué parte del país, abundan frutas como las uvas dulces, melosos melones, sandías jugosas, damascos (albaricoques), peras, manzanas, membrillos, duraznos, ébanos, granadas, higos y bayas.
Y vegetales como tomates, pepinos verdes esmeralda, zanahorias amarillas y rojas, rábanos, berenjenas, pimienta, repollo y las calabazas que complementan perfectamente los platos uzbekos. También se utilizan para las ensaladas. Tradicionalmente en el verano, las familias uzbekas se reúnen y ofrecen pan fresco y una gran variedad de frutas.
Cualquier comida empieza y termina con el té uzbeko, la bebida principal del país. Aunque en general el té verde (kuk-choy) es el más popular, en Tashkent prevalece el té negro (kora-choy). Usualmente se toma sin azúcar. Al té con azúcar (kand-choy) le suelen agregar varias hierbas y especias. En Karakalpakistán la gente toma ambos tés con leche.
Las tradiciones de consumo de té no solo existe en China, Uzbekistan también tiene las suyas propias con sus peculiaridades y sus cánones. La ceremonia del té es una de las más fascinantes: en cualquier hogar al invitado se le ofrece una taza de té (piala), símbolo de hospitalidad. La infusión debe ponerse en una tetera caliente, luego se llena con agua hervida hasta la mitad y se mantiene sobre vapor. Después, se llena la tetera hasta 3/4 de su volumen y tras 2-3 minutos se termina de llenar. Finalmente, el anfitrión vierte té en la Piala para los huéspedes.
Otra forma que observé mientras preparaban el té era que primeramente, las hojas eran sumergidas en agua hirviendo y dejada reposar. Luego, el té lo vertían en una taza y nuevamente en la tetera, repitiendo tres veces este ritual, que llaman “kaytar” (regresar).
En definitiva, el té en Uzbekistán personifica toda una filosofía. Las casas de té (chaikhana) son comunes y son conocidas como sitios donde cualquiera puede disfrutar de placenteras conversaciones con sus allegados. Incluso, hay canciones locales dedicadas a las tradicionales casas de té.
Otra bebida común es el Kompot o Kimpot, hecha de frutas cocidas, sin alcohol, que se bebe fría o caliente.
Los dulces forman
también una parte importante de la comida uzbeka. Los más comunes son el Khalva
o Halva (harina de
trigo, azúcar y nueces) y el Navat (zumo de uva, especias o
jarabe de azúcar concentrado y colorante, que se
cristaliza con forma de hilos especialmente preparados. Puede ser de diferentes
tonos: desde el color blanquecino hasta el amarillo pálido y marrón oscuro
(dependiendo de la duración de la preparación). Lo suelen utilizar en forma de
caramelos para la tos y dolor de garganta (es glucosa y fructosa). Posee una
serie de propiedades útiles mientras que el té verde con navat - es
un remedio popular para muchas otras dolencias.
Baklava son hojas más finas que las del hojaldre, crujientes, superpuestas, enmantequilladas, con un relleno de un picado de nueces o pistachos y bañados en almíbar Bugirsaki (bogirsok) son masa redonda dulce preparadas para las celebraciones, que a diferencia de la variedad kazaja llamada bausak y la kirguiza llamada boorsok, la variedad uzbeka se come como dulce y no como pan.
Chak-chak son pequeñas piezas de masa en forma de fideos, barritas o bolitas fritas en aceite y bañada en miel.
Holvaitar es un pastel hecho con harina, azúcar, agua y manteca.
Kozinaki son nueces moldeadas con miel o jarabe de azúcar.
Parvarda es un caramelo en forma de cojín blanco espolvoreado con harina.
Pashmak es un Halva
con harina, un entramado de miles de finos hilos dulces.
El menú de platos dulces de la cocina uzbeka es inimaginable sin todo tipo de nueces: cacahuetes en azúcar o espolvoreados con sésamo, diversas frutas de huesos (albaricoques, melocotón, almendras...) dulces o salados, pistachos, frutos secas, Kozinakis (semillas de girasol o de sésamo mezcladas con agua de miel en pequeños «briquetas») y mucho más.
Según la leyenda, las recetas y formas de preparación de muchos platos dulces de la cocina uzbeka se mantuvieron en el más estricto secreto durante largo tiempo, ya que sólo el Khan y sus familiares eran dignos de comerlos.
Las comidas que
he podido ver y probar casi a diario han sido:BASMA - Guiso usualmente de cordero acompañado de vegetales.
BESHBARMAK - Fideos
caseros, carne de caballo, cordero/res. Suele servirse con caldo y yogurt.
CHALOP (Okroshka en Rusia) es una sopa fría hecha de vegetales picados muy chicos y katyk diluido con agua.
Empanadilla pequeña hervida, similares a los pelmeni
rusos, de masa sin levadura, con huevo y relleno de carne y cebolla. A
diferencia de la variedad rusa, las empanadillas uzbekas usualmente se sirven
con un caldo de vegetales. Los chuchvara fritos, con su capa crocante y
un jugoso relleno, son particularmente deliciosos.
cual se coloca el
relleno de papas y cebollas, aunque
ocasionalmente también se utiliza carne y calabaza.
KAZY - Salchicha de carne de caballo.
KURT - Bolas de katyk saladas de 5 centímetros de diámetro (o más pequeñas). Se secan al el sol y pueden guardarse por mucho tiempo.LAGMAN- Fideos hechos a mano con guiso de carne de cordero o res y vegetales de temporada (zanahorias, apio, pimiento rojo, cilantro, ajo...).
finamente, no picada (un método que asegura que sea jugosa), cebolla, pimienta negra
molida, comino.... Hay otros rellenos como papas, pollo o calabaza (según la
temporada).
MASHHURDA - Sopa de arroz y guisantes frito, carne, cebollas,
zanahorias, papas, tomates, verduras de hoja verde, sal y pimienta.

Suele servirse con
caldo aparte. Un favorito local.


PLOV (o PALOV,
OSH) - Arroz, carne cordero o res, zanahoria, pasas de uvas, comino.... Lo suelen servir con huevos duros y kazy.
Pincho de cordero,
carne de res, pollo, hígado o carne picada. Se sirve con cebolla finamente
cortada.SHURPA - Sopa de cordero sin hueso, cebollas, tomates, zanahorias, pimientos verdes, papas, garbanzos (opcional), sal, pimienta, comino.
Los productos lácteos uzbekos son muy populares y se comen tanto solos, como condimento con una sopa o como plato principal.
Ayran es una bebida, a menudo salada, hecha con leche agria fría disuelta con agua y agua con gas.



















