08 octubre 2022

Kochkor y Naryn, ciudades hacia el Centro del país

Tras desayunar, desde el Campamento de Yurtas de Bel-Tam llamaron a un Taxi para que me llevara a Bokonbaevo (8kms./15min./300Ksm), desde allí otro Taxi compartido me llevaría hasta Balykchy (90Kms./2h./350Ksm) junto a un paisano con quien entablé una absurda conversación en ruso-inglés, de apenas entendimiento. Me comentó que durante el trayecto había contactado con un amigo suyo taxista para que le esperara en el cruce/rotonda de Balykchy para seguir luego hacia Kochkor (65Kms./1h./1.000Ksm.), mi siguiente destino también, y si yo estaba interesado podríamos compartirlo a medias. Sin duda alguna acepté. Qué casualidad y qué suerte!
Aunque el homestay Liliya (800Ksm/2 camas/baño compartido) que había elegido en Booking no es sencillo de encontrar (
5 minutos a pie de las estaciones de transporte, de la universidad y a varios cientos de metros de la carretera principal Kochkor-Naryn) porque la mayoría de los vecinos desconocen los nombres de las calles cercanas a sus domicilio. Esta vez tuve la suerte de dar con el hostal interpretando el mapa de Booking. Tampoco tenía rótulo que lo identificara. Con un excelente trato familiar desde que llegué, no dejaron de ofrecerme durante todo el día algo de comer. Té todo el día, pan con mermeladas variadas a libre disposición y dulces casero!. El desayuno, incluido, es variado y delicioso!. Tienen un jardín trasero donde plantan algunos vegetales. Los tomates están riquísimos!!.
Tras dejar las mochilas en mi habitación di un salto rápido en busca de alguna Oficina Turística para preguntar precios y posibilidades de visita al Lago Song (Song Kul), que se encuentra aprox. a 100kms. de Kochkor
En esta ciudad hay dos oficinas que ofrecen rutas por los alrededores:
CBT (Community Based Tourism) una empresa que trabaja conjuntamente entre los visitantes  y los residentes para ayudar a compartir la cultura local. Con 16 oficinas en todo el país es el proyecto comunitario más popular pero no es el único ni, indiscutiblemente, el mejor.
Shepherd's Life es otra empresa que puede organizar casi las mismas caminatas, estancias en casas y espectáculos folclóricos, ofreciendo a los viajeros mejores opciones y un mejor precio con un servicio de más calidad.
Sin duda alguna, la mejor manera de viajar por Kirguistán es buscar oficinas de estos dos proyectos comunitarios verificando si tienen casas de familia registradas en el área o
planificar transportes a través de ellos. 
En pocos países se puede observar una forma de vida local con tanta sencillez como aquí con estancias en casas o en yurtas con una familia local desde 9€ la noche y a menudo probando comidas casera, realizando paseos a caballos, caminatas de pueblo en pueblo o asistiendo a espectáculos culturales que aseguran que los visitantes puedan experimentar la maravilla que es Kirguistán sin las barreras que a menudo suelen separar a las comunidades autóctonas. Se puede alquilar un caballo por menos de 50€ / persona / día, incluso con guía (que hable algo de inglés), incluyendo la comida y el alojamiento, o se puede caminar a pie por mucho menos. 
Cualquiera podría quedarse en viviendas familiares (homestays), probar platos tradicionales y tener una idea real de la cultura de kirguisa sin romper el presupuesto. Tener un guía al menos bilingüe brinda información valiosa sobre la forma de vida local y, a menudo, es un traductor muy necesario.
La única que ese día estaba operativa fue CBT. Tras analizar las diferentes opciones que me ofreció su director me decidí por una ruta tranquila a caballo a Song-Köl, un lago de montaña, ubicado a casi 3.000mt. sobre el nivel del mar, muy alejado de las grandes ciudades y sin pueblos a menos de 10Kms., lo que lo hace un paraje remoto sin igual.
Por 25.500Ksm me pareció adecuado un tour de 3días / 2noches con todos los gastos incluidos (transporte hasta Jumgal, a 125Kms., donde se suele empezar la ruta, los caballos, los gastos del guía, alojamiento en yurtas por dos noches y comidas) con el mismo guía de la oficina.
Se apuntaría también, al día siguiente, una pareja de portugueses que prefirieron realizar el trekking a pie, atravesando varios pasos de montañas. No es necesario llevar tiendas ni equipo de campamento. Esto hace que las caminatas sean más fáciles y menos costosas de organizar, brindando una mayor interacción con los lugareños en el camino. 
Aunque nos ofrecieron sacos de dormir, y lo cogimos pensando que podría ser necesario usarlos por si hiciera mucho frío por la noche, finalmente no los usamos.
Ya en carretera, ésta atraviesa varios pueblos, depresiones poco profundas sin apenas vegetación, algún que otro río y arroyos, y  rodeado a menudo de altas montañas.
Entre Kizart y Jumgal se quedaron los portugueses para caminar por otra ruta usada por los pastores para trasladar a su ganado. Nos encontraríamos todos al atardecer en un campamento de yurtas donde dormiríamos.
Nosotros continuamos en coche hasta Jumgal donde desayunaríamos en un alojamiento familiar mientras nos preparaban los dos caballos. Luego emprendimos el trayecto bajo un cielo absolutamente despejado cabalgando por las calles del pueblo, observando su relajada vida: una poca gente caminando de un lado al otro, a caballo y niños jugando o ayudando en los quehaceres domésticos.
Atravesamos extensiones de tierra dedicada al cultivo pero ahora se encuentran áridos continuando por diferentes valles y gargantas donde el río marcaba la dirección hacia las montañas. Seguimos más tarde a través de caminos de tierra para vehículos y paisajes, con muy pocas zonas verdes, pero con animales -caballos, ovejas y vacas-, atravesamos pequeños asentamientos donde guardan esos animales al anochecer. Caminos que tienden a ser senderos tradicionales de esos pastores locales que son gente curiosa que se detienen para charlar y conocer la procedencia de los viajeros, qué piensan de
Kirguistán, de sus hermosos paisajes, prístina naturaleza y de su extraordinaria cultura nómada.
Finalmente, tras 6h. de ruta, cayendo la tarde, llegamos a un emplazamiento de 4 yurtas situado sobre un monte que domina un enorme valle y altos picos nevados para pasar la noche. Nos encontrábamos casi a mitad de camino de nuestro destino final. La visión es grandilocuente. Y la puesta de sol mucho más que espectacular
Depositamos las mochilas en el interior de una de ellas y nos acercamos a la gran yurta-comedor que se encuentra en el medio, con dos mesas alargadas, la principal siempre tenía platos con galletas, caramelos, pan y mermelada, y una tetera preparada siempre para llenarla con agua caliente, para comer algo de pasta y sopa con verduras y carne de vaca. Las cosas se ralentizaron en este campamento mientras disfrutábamos de la tranquilidad, la paz y la desconexión del mundo observando detenidamente todo el entorno montañoso que nos rodeaba.
Estas yurtas, como la gran mayoría, están construidas con tiras alargadas de madera curada, aseguradas con correas tejidas a mano y forrado de fieltros de colores claros que evita la penetración del agua y la humedad. Su interior lo decora coloridas alfombras de fieltro. El techo estaba cerrado pero se podía observar que la abertura circular que sirve de tragaluz y ventilación evitaba de esta manera la pérdida del calor interior. Una chimenea con salida superior, alimentada con leña y excrementos de vacas, producía las calorías necesarias para mantener el interior con un ambiente adecuado. Nos contaba el guía que una yurta se aproxima mucho a un entorno similar al de un útero. Está perfectamente oscuro y silencioso.
Aquí se duerme en el suelo y la ropa de cama incluye sábanas y fundas nórdicas. A menudo un saco de dormir podría proporcionar una capa adicional de calidez y comodidad, pero por lo que he experimentado, realmente no es necesario usarla.
Sin embargo éste no es el caso porque estamos en una loma, normalmente estos campamentos suelen estar ubicados cerca de los arroyos para tener un fácil acceso al agua. La mayoría tienen disponible un lavadero simple alimentado por una cubeta superior con agua para lavarse las manos o cepillarse los dientes. Las letrinas, generalmente con papel higiénico, están a poca distancia, pero difícilmente habrá una ducha. Hace demasiado frío y las tuberías suelen congelarse.
Al anochecer una cena de arroz con algo de carne en salsa y te, como ineludible bebida, y algo de charla hizo el resto final de la excursión. La noche completamente estrellada presagiaba el excelente tiempo que íbamos a tener al día siguiente. En el interior de la yurta la temperatura fue perfecta aunque en el exterior tampoco hacía mucho frío, si se está correctamente abrigado, por supuesto.
Al siguiente día, tras el desayuno, volvimos a iniciar la marcha a trote tranquilo empezando la ascensión por un sendero con impresionantes vistas sobre este paisaje montañoso y ya a más altura la nieve comenzaba a aparecer hasta que logramos alcanzar el paso Tuz-Ashu cubierto de nieve. Un cartel azul en ruso anuncia los 3.400msnm. Al otro lado, en la lejanía, se podía observar un resplandeciente Song-Köl.  Un pequeño descanso fue más que merecido para disfrutar igualmente de las portentosas vistas de 360º. Emprendimos el descenso hacia el valle donde se encuentra este lago, atravesando varias llanuras y montes absolutamente cercenado por los rebaños y por las bajas temperaturas del lugar. Pasamos otros pequeños campamentos (algunos cerrados ya) hasta que llegamos al atardecer al campamento de 5 yurtas Tuzashuu Azamat perteneciente al CBT. No había prácticamente nadie, solo tres moradores que son los que mantienen el recinto en condiciones para recibir a los últimos visitantes de la temporada y que en breve concluirá, un perro y un gato que siempre andaban jugando entre ellos.
Los pastores pasan 9 meses al año en sus pueblos pero en verano se desplazan hasta Song Kul, o cualquier otro lugar con buenos pastos, e instalan ahí sus yurtas, siendo autosuficientes. Las mujeres se dedican a hacer pan y comida, incluyendo kumus, kéfir y mantequilla de las vacas y las yeguas que pastan ahí, mientras que los hombres están con los caballos y el rebaño. Estas familias no solo brindan una comida casera y un lugar cálido para dormir, sino también una percepción real de cómo es su vida en el jailoo (pastos altos) mientras atienden a sus animales diariamente trasladándolos a diversos lugares de los alrededores.
Como el lago se encuentra aprox. a 3.000msnm, durante el frío invierno no hay nadie viviendo cerca de sus orillas. Cuando llega el verano, las yurtas llegan con él, acomodándose entre los valles y lo más próximo al lago. Algunas de ellas pertenecen al CBT, pero otras son yurtas sin más. Las primeras aceptan turistas para dormir con ellos, pero las segundas, normalmente, no.
Song Kul es el segundo lago más grande de Kirguistán y una de las principales atracciones turísticas del país. Rodeado por una enorme llanura, comenzada la primavera se llena de todo tipo de flores y colores que, al mismo tiempo, estará rodeado por colinas verdes y suaves como el terciopelo. Durante los meses de verano, la orilla de este lago alpino de forma casi redonda se llena de campamentos de yurtas y nómadas, cuyos rebaños pastan libremente en esos prados fértiles cubiertos de excelentes pastos. Con una infraestructura turística emergente pero altamente organizada, a pesar de su ubicación remota, es muy accesible y en el lugar más fácil para experimentar la auténtica cultura nómada de Asia Central. Es muy común pensar que para muchos viajeros Song Kul sea la postal y el destino turístico por excelencia de Kirguistán
Por lo tanto, no me sorprende en absoluto las quejas en estos últimos años, durante la temporada alta, por haberse convertido en un lugar bastante concurrido y en consecuencia produzca igualmente el auge de nómadas orientados al dinero con rótulos en las entradas de sus yurtas. En verano la mayoría de los visitantes suelen llegar en automóvil desde KochkorAun así, con 29Kms. de largo, este lago es lo suficientemente grande como para que sin que haya una alta congregación de visitantes, se pueda disfrutar de su costa y su naturaleza, de su tranquilidad, de su paz y con la obvia desconexión del mundo de una manera diferente.
El campamento se encuentra a varios cientos de metros de la orilla y como no podíamos dejar pasar la magnífica oportunidad de observar de cerca el lago, sin pensarlo ni un minuto, nos dirigimos a paso ligero hacia allá atravesando primeramente el pequeño campamento de yurta Turusbek -que ahora está cerrado-, y diferentes pastos bajos de colores oscuros quemado por la acción de la climatología.
La tarde comenzaba a nublarse pero aún podíamos disfrutar de las excelentes vistas de los montes, aunque finalmente nos perderíamos una de las mejores puestas de sol de este país. Aun así, las nubes produjeron una extraordinaria composición de colores sombríos y a la vez flamantes. La noche cayó en seguida, al igual que un poco de lluvia, produciendo que a la mañana siguiente nos encontráramos el terreno lleno de granizos que dejaba el valle y los picos altos completamente blancos.
Tampoco podíamos dejar pasar esa nueva visón a orillas del lago al amanecer y antes del desayuno volvimos a dirigirnos hasta allí para observar nuevamente las montañas reflejadas en el agua pero esta vez con el cielo completamente despejado, que sería aún más extraordinaria que el día anterior.
La vuelta hacia Kochkor la hicimos bordeando el lago durante unos 15Kms., atravesando otros campamentos, que sí se veía movimiento de gente y algunos vehículos aparcados, hasta que alcanzamos la carretera asfaltada que vuelve a subir hacia las altas montañas que bordean Song Kul, y que lleva a la autovía (A365) Kochkor - Naryn, éste último mi siguiente destino.
A primera hora de la mañana me trasladaría hasta Naryn en Taxi compartido 2h./120Kms/400Ksm) para realizar otra extraordinaria visita, el caravanserai de Tash Rabat, una antigua edificación que funcionaba como zona de paso de todas las caravanas que cruzaban a China o atravesaban Kirguistán, a 92Kms. de Naryn.
Tras dejar a todos los pasajeros en sus respectivos lugares, me llevó hasta la oficina de CBT como le había pedido para obtener rápido toda la información necesaria de las posibles visitas por los alrededores tanto con ellos como realizándolo yo mismo, y enterarme también de qué manera me podría dirigir hacia Jalal Abad (vía Kazarman) a través de la carretera central que atraviesa esta parte del país. Los precios que me ofrecieron fueron bastante altos, tanto para visitar Tash Rabat conjuntamente con el lago Chatyr-Kul (12.000Ksm ya que se necesita de al menos tres días para realizarlo mas un Permiso de las autoridades porque se encuentra muy cerca de la frontera china) y varios lugares arqueológicos. Y también como para trasladarme en vehículo particular hasta Jalal Abad (17.000Ksm) desde esta ciudad.
Con el presupuesto que me dieron y la promesa de estudiarlo tranquilamente me dirigí al hostal Kubat Tour (600Ksm/dos camas/baño compartido), otro homestay que había reservado con Booking, en una tranquila calle lateral a 200mts. de la carretera principal cerca de la parada de guaguas y marshrutka. Aunque es un inmueble algo viejo, es de los más económicos. Cuando le comenté a la propietaria que quería visitar esa parte del país ella me recomendó un taxista conocido suyo, que habla bien inglés, al que suele llamar a menudo cuando los viajeros que se quedan en su hostal le preguntan por algún conductor de confianza, como hice yo. Por 4.500Ksm. realiza el recorrido desde Naryn a At-Bashy para conocer su mercado, luego una visita a las ruinas de la ciudadela Koshoy Korgon hasta Tash Rabat sin límite de tiempo durante todo el día.
Me pareció un precio adecuado y quedamos en hablar con él por la noche para concretar todo.
Mientras, pasearía por esta interesante ciudad a través de su avenida y calles aledañas donde se encuentran las viviendas más antiguas, cerca del río -que parte la ciudad en dos- y la vida más relajada de sus vecinos.
Naryn es una ciudad en el cruce de las carreteras Bishkek - Paso Torugart hacia China, a 350kms. de la capital y a 200kms. de la frontera con China, situada a una altura de 2.000mts. sobre el nivel del mar, con alrededor de 35.000 habitantes esparcidos a lo largo de su larga avenida arbolada y en los flancos del río Naryn. Considerada la ciudad más fría de Kirguistán, su temperatura media de enero es aprox. de -17°С, y que a veces puede llegar hasta -38°С. Por las noches se nota el cambio radical de temperatura y he tenido que llevar siempre algo de abrigo para el atardecer aunque durante el día estuviera completamente despejado.
Es una ciudad sorprendente que posee recursos únicos, entre los cuales se encuentra el caudaloso río Naryn (o Alabugatuz) que recorre no sólo el territorio de Kirguistán sino también el de Uzbekistán, con más de 600Kms. de largo; amplios parques cargados de vegetación; su animada y peculiar zona comercial donde se encuentra el Mercado Central; o todo lo que pueda ofrecer la naturaleza que rodea esta ciudad, desde paseos cortos hasta varios días de trecking.
La avenida Lenin, la principal y más larga (aprox. 4Kms.), está llena de tiendas, puestos callejeros, plazas e innumerables bancos. El Mercado está situado en la calle Sagynbay Orozdak Uulu, junto al río, y es el corazón latente de la ciudad, compuesto prácticamente por cientos de contenedores adaptados como tiendas, rodeado de almacenes, pequeños centros comerciales de dos plantas y tiendas de todo tipo.
Como a las 6 de la tarde todo cierra he tenido que adaptarme a ese horario para cenar en restaurantes locales porque luego sólo quedan abiertos los restaurantes de comida rápida.
Al llegar a casa me comuniqué con Ibrahim, el conductor, para concretar el plan del recorrido que haríamos al día siguiente desde las 8 de la mañana.
Primeramente pararíamos en At-Bashi, a 30Kms. de Naryn, para un desayuno ligero y visitar su zona comercial de tiendas y puestos callejeros. Es una pequeña ciudad con carácter, tanto que una enorme cabeza de un caballo enclavada en una plaza, da su nombre a la ciudad en kirguís. Sus habitantes no hablan ni una palabra de inglés y en ocasiones la comunicación se hizo bastante complicada. Parcialmente pobladas por kirguises, todavía hay algunas minorías como uzbekos o uigures. At-Bashi es bien conocido por su asociación de mujeres de artesanía y el mercado de los animales del domingo, que lamentablemente no pude visitar por no ser su día.  
Siguiendo la carretera, atravesando el río At-Bashi, ésta se adentra por el valle que conforma la Cordillera At-Bashi (
con sus 135kms. de largo y culmina a 4.800mts por el lado norte) a una altitud promedio de 2.500mts., las laderas son empinadas y cubiertas de rica vegetación durante la primavera pero que estos días está muy seca pero de hermosas vistas hacia las montañas altas nevadas.
La carretera continúa hacia el S. que acaba entre la frontera china y el Paso Torugart (3.752mts.). Aproximadamente a 12kms. se encuentra Kara Suu, un pequeño poblado al margen de la carretera. Un camino de tierra lleva hacia el museo Koshoy Korgon que exhibe hallazgos arqueológicos de este territorio y de la región de Naryn, instrumentos, objetos domésticos y equipos militares, todos símbolos de aquellos gloriosos años de la fortaleza de Koshoy Korgon, y continua hasta los vestigios de Koshoy-Korgon, una antigua ciudad-fortaleza en ruinas, que existía sobre la ruta comercial entre los s.VII y s.X y en la que estaba situado un Cuartel General de los khanes turcos. Entre los s.X y s.XII, esta ciudadela fue un punto de control estratégico en la Ruta de la Seda.
Solo queda partes de muros de 
bloques y ladrillos largos de arcilla que encierran un área grande que se identifica como korgon (fortaleza) en medio de una llanura casi desierta rodeada de pequeños huertos y las altas montañas al fondo. Paramos junto a uno de sus muros. La construcción fue destruida casi por completo y, en la actualidad, solo quedan en pie lo que podía ser la entrada al recinto. Con forma rectangular de 245mts. a 250mts., la altura de los muros conservados es de entre 4mts. a 8mts.. Contaba con 60 torres en todo el perímetro: 19 al N., 13 al S., 17 al E. y 11 al O., de 7mts.En todos los lados de esta ciudad, a 12mts. de distancia, hay pozos cuyos muros se construyeron después de la remoción de la tierra. Había una o cuatro puertas a cada lado de la ciudadela. Las puertas E. y O. se construyeron en 1375 durante las invasiones de TamerlánDefinitivamente es difícil imaginar que alguna vez hubo aquí una enorme fortaleza.
Continuando nuevamente la autovía A365, a 42Kms. se encuentra otra salida por una carretera secundaria que lleva hasta el caravanseray Tash-Rabat, uno de los pocos monumentos bien conservados de la Edad Media, situado a más de 3.000mts. sobre el nivel del mar en el pintoresco desfiladero Kara-Koyun. Asentado en una zona de prado y rodeado de altas cumbres, es un reclamo turístico perdido en una privilegiada zona entre la naturaleza prístina y lejos de las poblaciones. Parece severo, monumental e inaccesible.
Construido en el s.XV, en lo que fue la antigua ruta comercial que iba de Asia Central a China, servía de punto de reunión y posada para las caravanas de mercaderes, embajadores, viajeros y otras gentes, constituyendo el edificio de piedra más grande de Asia Central en aquella época. Hoy día en desuso, destaca por su tamaño, sus materiales de construcción y por su planificación original, basada en la simetría absoluta, con muros a base de piedra de cantera, de una sola planta, a modo de fortaleza. 
Hay que esperar que la guarda-llaves y cuidadora del recinto llegue y abra las rejas de un portal ojival, con una puerta masiva y sobresaliente, que se encuentra en el centro del complejo mirando al valle. El interior está dividido en varias habitaciones y cámaras parcialmente conectadas entre sí por un pasillo central y uno contiguo abovedado con una cúpula, que tiene salas agrupadas que forman un espacio para la oración. Al estar construido en la ladera de la montaña, que aquí es plana y poco inclinada, en la parte de la pendiente, parece ser que hubo uno o más túneles de escape. En ambas esquinas del frente de la edificación se alzan torres cilíndricas que sólo sobresalen un poco del edificio. El techo es plano y está rodeado por un antepecho.
La mejor visión del entorno se tiene desde el monte que se encuentra a la izquierda. Un empinado sendero lleva hasta la cima con una excelente panorámica de 360º.
Mientras los animales de los pocos habitantes que viven aquí pastan a sus anchas sus dueños se encargan de los varios campos de yurtas instalados en las cercanías para que los turistas que vienen a visitar esta zona se puedan quedar a pasar varios días. Desde aquí también se organiza las rutas tanto a pie como a caballo hacia el lago Chatry-Köl. Por supuesto, es más económico que planificarlo con la agencia CBT de Narín.
De vuelta a Naryn intento quedar con el taxista para que me lleve al día siguiente hasta Jalal Abad pero me dice que al ser una ruta lenta, larga y complicada lo podría hacer en dos tramos: Naryn - Kazarman (8.000Ksm) y Kazarman - Jalal Abad (5.000Ksm) pero sería un amigo suyo taxista que vive en Kazarman quien realizaría el segundo tramo. En principio pensaba que podría costarme bastante menos pero o lo hacía de esta manera o tendría que regresar a Bishkek y desde allí subir a otro medio de transporte que me llevase por la autovía 
M41 hasta Jalal-Abad.
La respuesta la tenía clara. La aventura es la aventura, y cuanto más radical, más aventura es. Me decido indudablemente por realizarlo atravesando el centro del país. Quedamos a las 4 de la mañana. Ya no hay vuelta atrás. ¡Y menos a Bishkek!