28 octubre 2023

Por el Desierto de Mangystau

A la 1 de la mañana me trasladé en taxi desde el hostel hasta el aeropuerto de Shymkent donde cogería el vuelo de la Cía. Aérea Fly Aristan a las 04.30 en un airbus, esta vez bastante más moderno. Tras un vuelo de dos horas llegamos a las 05.50 (hay una hora más al ser la parte más occidental del país) y quedé esperando varias horas hasta que se hiciera de día para ir a la ciudad en un taxi desde el aeropuerto -localizado con la aplicación 2GIS por 4.300Tk.- en la planta de llegadas. Nada más salir a la calle un golpe de aire frío golpeó mi descubierta cara. Aquí la temperatura son normalmente varios grados menos. La bruma rodeaba todo el entorno del aeropuerto, que se encuentra a 25Kms. del centro.
A las 7:30 llegué al hostal Mango que ya tenía reservado por Booking desde el día anterior (6.000Tk/habitación de dos camas/climatización/baño compartido/wifi). También dispone de una amplia habitación de camas compartidas). Se trata de una casa familiar adosada a la fachada del edificio, algo muy común en este país, aunque la mayoría son pequeños habitáculos convertidos en tiendas. 
Tras una deseada ducha descansé unas horas y salí a la calle a recorrer lo que me dio tiempo por la ciudad, entre la costa y las calles principales, porque al día siguiente tenía el tour programado por la región de Mangystau. Aproveché y le pedí a la anfitriona que me ayudara a comprar los pasajes de trenes desde Atkau a Beyneu, una ciudad que es cruce de vías (N. - O. - E.) por donde pasa el tren uzbeko (608f) y de Beyneu Nukus (Uzbekistán), una ciudad apropiada para comenzar el tour por el extinto Mar de Aral. Inmediatamente me pusieron en contacto con Zhanna una amiga que trabaja en una agencia que expiden pasajes de tren. Le envié por WSP el tipo de asientos y las horas de salidas del tren que quería coger y en un par de horas, mientras desayunaba en un comedor de un pequeño centro de comercios, me avisó que ya tenía impreso los pasajes. Los fui a buscar a su oficina que se encuentra precisamente a varios cientos de metros en la misma avenida Presidente de la República de Kazajistán, cerca del bulevar donde se está el monumento a los fallecidos en la 2ª Guerra Mundial, con la llama eterna, siempre encendida, y de paso iría descubriendo lugares que no tenía en principio planeado de la ciudad.
Aktau presenta un caso único en la historia de la planificación urbana que llevó un premio en 1978 concedido por la Unión Internacional de Arquitectos. Se construyó como una ciudad modelo, organizada en distritos y no en calles. Sólo tres números indican el distrito, el edificio y el apartamento. Sin embargo tan solo hay una dirección con nombre: la calle del Presidente de la República de Kazajistán. Una vez boletos en mano (Aktau Beuneu y Beyneu – Nukus por 15.752Tk) seguí caminando hasta el bulevar, con su inmenso monumento con forma de domo e hileras de árboles que llega hasta el Paseo Marítimo. Allí se encuentra el monumento a Shevchenko, un poeta ucraniano, entre los distritos cuarto y quinto. Tiene un estilo y espíritu arquitectónico propio, ofreciendo un encanto especial gracias al uso de bronce, granito y árboles a su alrededor.
Desde el monumento se desciende hasta el mar y a su interminable avenida frente al mar Caspio, con un paisaje de acantilados y playas, que en verano se llena de bares,  animados  cafés y discotecas al aire libre. Ahora no, ahora está casi todo cerrado. Una pena. Y es que hace mucho frío y no es temporada turística local. Eso sí, aunque no había ninguna terraza abierta donde sentarse y beberse una cerveza, me tomé una de un supermercado próximo sentado en uno de los bancos orientados al mar de su agraciada avenida. La playa más popular, y la más grande, Dostar,  se encuentra algo más al S.Tiene 4Kms. de largo y varios hoteles y apartamentos cercanos.
Popular también son los paseos en catamarán por las aguas del mar Caspio en un crucero de una hora o poco más que recorre la costa accidentada de esta parte del país. Pero no me interesó. Preferí pasar todo el atardecer recorriendo sus acantilados (cabo creático), de arenisca con espectaculares formas, que se recorre por su orilla rocosa a través de pasarelas.
Aunque esta ciudad está protegida del calor del desierto procedente del E. y está abierta a la brisa marina que estos días es bastante fría. Al atardecer la temperatura bajo el sol (17ºC) es más que aceptable, aunque a la sombra da la sensación que hay menos de 10ºC.
Aktau es la capital de la provincia de Mangystau, situada al S.O. de Kazajistán, a orillas del mar Caspio. De ahí que sea una ciudad de vacaciones para muchos kazajos que vienen a disfrutar de las playas de arena y de un clima templado. Es una ciudad joven que se construyó cuando los soviéticos descubrieron uranio y petróleo y decidieron explotarlo. El estilo de sus edificios recuerda mucho a los de la antigua URSS. En realidad no hay muchos lugares turísticos y la ciudad carece de interés. Sin embargo, la mayoría de los viajeros vienen hasta aquí para visitar el característico paisaje de la región del Mangystau, donde sí hay muchísimo más que ver.
Viajar a las costas y los desiertos orientales del Mar Caspio era casi imposible en el s.XIX, por su inaccesibilidad, por el clima (con temperaturas que superaban los 40ºC en verano, y -40ºC en invierno), por la ausencia de vegetación y por las tormentas de polvo. Y, sobre todo, porque no había agua potable en la región. Pero todo cambió cuando ingenieros soviéticos descubrieron yacimientos petrolíferos y de uranio. La Península de Mangyshlak, que solía llamarse “tierra que ha perdido agua”, pasó a llamarse “tierra que ha encontrado agua”.
Aktau (antigua Shvechenko), nació para desarrollar esta industria y se convirtió en una ciudad que vive del agua del mar, que se desaliniza con la ayuda del reactor nuclear que se construyó. Este fue alimentado por el uranio procedente de una mina a 30Kms. al N.E. de la ciudad, que también proveía de energía eléctrica a sus habitantes y se usaba para la producción de uranio enriquecido para fines militares. Funcionó entre 1973-1999. Por otra parte, también era importante desde el punto de vista turístico, pues acogía a la élite soviética que venía a pasar sus vacaciones en busca de playas y descanso.
En los años 90 estas industrias nuclear y minera dejaron de funcionar, pero Aktau siguió creciendo gracias a la industria del petróleo y del gas que se extrae del mar Caspio. 
Pero la belleza de Aktau radica sobre todo en el entorno natural que la rodea, como los majestuosos desiertos rocosos de la región de Manguitau, que se extienden a lo largo de 400kms. hasta la frontera de Uzbekistán. Un auténtico laberinto de cañones espectaculares, de extrañas formaciones erosionadas multicolores, antiguas necrópolis y mezquitas subterráneas (probablemente cuevas en su origen y que posteriormente se convirtieron en lugares sagrados). Esta zona la atravesaba en el pasado una rama menor de la Ruta de la Seda.
El Tour grupal (Aktau – Mangystau – Aktau) de tres días y dos noches que realicé con Indyguide me ha llevado por la región de Mangystau (un 25% más grande que Francia) por un desierto que a primera vista parece desolado y vacío. Pero la vida abunda. Hay ganado en todas partes. Camellos por supuesto, algún que otro rebaño de ovejas, caballos solitarios pastando entre arbustos o entre maleza atrofiada. Todo muy solitario, pero no vacío. Y con tres espectaculares lugares de peregrinación construidos por Beket-Ata, un místico sufí del s.XVIII.
Un tour que realicé junto a dos viajeros italianos visitando 9 de los lugares más destacados, que van desde maravillas geológicas hasta sitios históricos y paisajes pintorescos, cubriendo aprox. 798Kms. por carretera asfaltada y 150Kms. de tierra, en una combinación de recorridos panorámicos y de aventuras todo-terreno. Por 460€ incluía: 3 Comidas al día, Agua, Alojamiento que en principio deberíamos de haber pasado acampando en tiendas pero decidimos quedarnos en las salas de descanso de los peregrinos de dos mezquitas, que, por cierto, tan calentito se estaba, Tarifas de entrada a las atracciones, incluso alguna parada para probar productos de leche de camella, bebidas, dulces y quesos de los pueblos agrícolas locales). Nuestro conductor y guía sería Satybaldy (Saty), hermano de Serik el contacto de la agencia de viajes que realiza este recorrido, con su Mitsubishi 4x4.
Durante el trayecto por carretera vuelvo a ver el mismo tipo de conducción. Aquí se elige el carril y se circula sin permitir los adelantamientos seguros por la izquierda. Ya puede ser el central como el izquierdo. Su carril son “sus tesoooroos!!... Son extremadamente malos conductores. Malos?, no... malísimos!. Muy peligrosos?, no... extremadamente peligrosos!.
Los controles policiales son constantes. Ya no solo por las cámaras sino por los vehículos que patrullan las carreteras controlando cinturones y el estado de las luces, que parece ser que hay que llevarlas encendidas siempre. Están constantemente al acecho, denuncia en mano, que hay que pagar al momento. Al igual que las cámaras, que envían inmediatamente el cobro al banco del propietario del vehículo infractor. Hay cientos y cientos de señales de tráfico seguidas. Hay que estar al tanto de la última que se pasó porque si no es así... multa!. Hicimos un almuerzo rápido en Zhanaoen, a mitad de camino, y continuamos la carretera dirección e desierto de Mangystau.
Tras abandonar el asfalto nos introdujimos en carretera de tierra y piedras, sin señalizar, sin indicaciones de puntos turísticos. Saty se conoce perfectamente el recorrido. Lo ha hecho infinidad de veces. La primera parada fue en el Valle de las Bolas (Torysh) caracterizado por unas extrañas formaciones rocosas perfectamente circulares y otras medias cortadas que se asemejan a huevos enormes, distribuidas en una llanura. Los tamaños de las piedras  varían desde varias decenas de centímetros hasta varios metros de diámetro, y la mayoría  contiene un interesante "relleno" de conchas y animales marinos fosilizadosSegún  una teoría, las piedras se formaron cuando la arcilla, capa a capa, y miles de años, envolvieron  los pequeños fragmentos volcánicos. Estas formaciones aparecen también en otras partes del mundo (California, Dakota del N., Ontario, Siberia...). ¿Serían los restos de una partida de billar gigante abandonada apresuradamente?, seguro que no, pero esos conjuntos de enormes bolas en el valle Torish trae a mi imaginación esa imagen fantástica. 
En realidad son enormes concreciones (rocas sedimentarias porosas como arenisca o caliza formadas cuando el agua cargada de minerales fluye a través de los espacios porosos y los rellena alrededor de su núcleo que es más compacto) de forma inusual, que se confunde incluso como caparazones de tortugas. No son restos extraterrestres, por su puesto, como piensan muchos kazajos. Esto da pie a muchas imaginativas fotográficas y postureos: desde detenerla, levantarla, empujarla con la espalda.... Las risas animó la visita de casi media hora recorriendo el entorno y divisando nuevas bolas de diferentes tamaños. Todo un encanto de la naturaleza.
Abandonado el lugar, lo siguiente fue atravesar las rocas remanentes de color lila de  Arcillas Jurásicas (o Jurassic Clays - Kokkala). Esta zona es conocida por sus interesantes características geológicas que recuerda al cuerpo tallado con colores matizados del cuerpo de un dinosaurio. Las hendiduras ocasionadas por la climatología y el paso de miles de años han dejado impactantes huellas en las paredes de estas montañas.
Continuamos conduciendo en busca de más asombrosas imágenes, pasamos por el Monte Sherkala, que tiene sus propias formas según el lado por donde se observe. Saty dice que se parece una yurta, o a un león dormido. Hay que echarle bastante imaginación para ésta última visión. Y el lugar la provoca. La siguiente parada sería el Valle de los Castillos de Airakty, colinas en forma de castillo con agujas, que crean vistas pintorescas, especialmente durante el atardecer. O el amanecer. Recuerda a palacios de elaboradas columnas, templos con cúpulas hacia el cielo, capiteles góticos, bóvedas extravagantes. La imaginación esta vez crea fantásticas imágenes que bien podría recordar a la Edad Media.Recibió su nombre de la mano ligera de Taras Shevchenko, un pintor, poeta y humanista ucraniano que participó en una expedición en 1851. En el valle, entre las crestas de Aktau del N. y Karatau del O., cerca del monte Zhairakty o como también se le llama Kairaktau (traducido al ruso como bifurcado), la expedición se detuvo para descansar.  Shevchenko realizó una serie de dibujos bajo el nombre poético de “Valle de los Castillos”. Y así se quedó. 
Una pequeña caminata en ascenso con la recompensa de unas vistas increíbles de los castillos y el enorme valle al alcanzar la cima: aquí, el océano Tetis salpicaba con sus olas, pero hace unos 25 millones de años, como resultado de un poderoso terremoto, una enorme capa de rocas más antigua, de un espesor de varios kilómetros de distancia levantó parte de los sedimentos marinos y los cortó con numerosas grietas. Hace 8 millones de años, la placa de Turanian comenzó a ascender lentamente con una pendiente hacia el O.. El océano en retirada, en olas gigantes, erosionó las rocas blandas a lo largo de las grietas, creando laderas de tiza, cañones y extraños afloramientos montañosos.
Los vientos y las lluvias completaron la majestuosa creación de esta poderosa Naturaleza.
Íbamos a montar las tiendas de campañas pero hacía bastante frío y Saty nos comentó que podríamos hacer la noche en una mezquita cercana y nos encantó a idea. 
Montamos nuevamente en el coche y nos dirigimos a Karaman Ata, a 35Kms. al S.O. de Shetpe. Y que buena idea resultó, pues el suelo climatizado confortaba la estancia, futones gordos de terciopelo y cojines como almohadas, completaban la comodidad. Fuimos a cenar a la cocina de la mezquita donde tienen una alargada mesa siempre llena de dulces y panes, manteca, miel y mermeladas, dátiles y productos secos. 
Al siguiente día, tras el desayuno, visitamos la necrópolis de Karaman-Ata, una de las más grandes y antiguas (s.XIII-XIXde Mangystau. Según la leyenda en su tumba la gente solía prestar juramento de purificación, pasando a la historia de los kazajos de Mangystau como el lugar de "prestación de juramento en Karaman-Ata". Un juramento prestado en este lugar se consideraba sagrado e inviolable. La mezquita subterránea se encuentra dentro de un campo santo donde se haya una gran cantidad de enterramientos no solo sencillos sino en enormes edificaciones.
Se accede descendiendo por una escalera que lleva a una antesala y un pasillo que rodea la sala principal hasta el fondo. Es el lugar de meditación e intercambio de conocimientos de los eruditos islámicos. En su interior también hay algunos cuerpos enterrados tras huecos de paredes, ahora cerrados. Nuestra siguiente parada sería Tiramisu Canyon Kyzylkup, un lugar que podría parecer remoto y extraño y que ofrece paisajes únicos. Las colinas descienden suavemente y el suelo alterna rayas de colores naranja, amarillo, rojo, marrón y blanco que se asemejan a las capas de un pastel de tiramisú. Subir las suaves pendientes, pasar por sus estrechos pasillos, admirar el inmenso valle en la lejanía, dentro de un envolvente paisaje que no parece real.
Tras casi una hora recorriendo su perímetro nos dirigimos hacia el monte Bokty, una colorida montaña al pie de una marisma seca que cambia su apariencia desde diferentes puntos de vista. Por un lado, el monte parece un barco gigante con la quilla invertida y desde el lado S. parece una pirámide horizontal multicolor. Su altura es de 165mts. sobre el nivel del mar., lo cual es bastante alto para esta región. La longitud es aprox. 1.000mts. y su ancho es de 600mts.. Es visible desde muy lejos y tiene contornos especiales que es imposible no notar. Una pista de tierra y muy povorienta recorre el territorio desde Boszhira hasta el monte Bokty. Cerca también se encuentra la famosa mezquita Berk-Ata, uno de los lugares más significativos para la peregrinación de los musulmanes creyentes y para aquellos que quieren encontrar la paz.
Seguidamente tocaba atravesar la Meseta Ustyurt, un desierto arcilloso y pedregoso con un área total de 2000.000Km2Además hay zonas de desierto de arena. Muy a menudo, Ustyurt se la conoce como la frontera que separa a Europa de Asia. Esta meseta ocupa un área enorme entre los mares de Aral y el Caspio, y tiene un rasgo característico: la escarpa, una pendiente pronunciada e inaccesible que llega a una altura de aprox. 150mts. (la escarpa del E. orientada hacia el mar de Aral alcanza los 190mts.). Según los científico, Ustyurt es el fondo de un mar seco que existió aquí en la era Cenozoica temprana y media (hace 21 millones de años).
Luego condujimos hasta el Parque Nacional Bozjyra, un paraíso natural con impresionantes formaciones geológicas, y paramos en el mirador Bozjyra Mars Panorama, con impresionantes vistas del valle, a las magníficas paredes beige y a "la cresta del  dragón de Bozjyra" llamada así por su característica forma de cresta de dragón. A menudo se la compara también con un gran barco virado. Este lugar se parece a otro planeta con sus paisajes únicos y sorprendentes. El nombre "Boz", que significa el relajante tono beige, y "Jyra", que representa la grandeza de estas formaciones naturales, resumen perfectamente la belleza que lo rodea. No estábamos solos, dos grupos de kazajos y rusos también habían llegado mucho antes que nosotros ya tenían desplegado junto a sus vehículos mesas, sillas y una barbacoa. Allí sacamos también mesas, sillas, un hornillo de gas y luces para cenar mientras observábamos la bajada del sol entre los montes lejanos y el horizonte. Una vez oscurecido, recogimos y nos dirigimos hacia la mezquita Beket Ata.
Nos volvió a gustar la idea de dormir en una mezquita pero esta vez lo haríamos entre los peregrinos que hasta allí se acercan para rendir culto a este sufí. Tomamos te, galletas  algunos dulces de bienvenida y compartimos el momento con el Imán de la mezquita y varios peregrinos.
En kazajo "Ata" significa "abuelo" así que, en su cultura todos los hombres mayores podrían llamarse "Ata". Berek-Ata fue un sufí y un ermitaño que construyó cuatro mezquitas en la región de Mangystau. Nació a mediados del s.XVIII y fue alumno del famoso maestro d la época, el sabio Shopan-Ata, que fue entrenado por el propio Khoja Ahmet Yassawi. Después de 40 años, Berek-Ata se convirtió en un sufí, enseñó a los niños, trató a los enfermos y ayudo a los necesitados. La gente lo conoce como un sanador santo, un adivino y también como un héroe y guerrero que luchó valientemente en la guerra con los kalmyks (un grupo étnico mongol). Esta mezquita subterránea, de cuatro salas, fue nombrada en honor a Berek-Ata, mientas predicaba y rezaba durante los últimos años de su vida allí. Fue enterrado en una de ellas., al igual que su hermana, en otra.
Quienes visitan la mezquita subterránea lo hacen para recibir bendiciones por sus asuntos terrenales. La gente local dice que hay que entrar en la mezquita con el corazón puro y el deseo sincero de recibir la bendición y para encontrar la paz. Después de entrar en las habitaciones, rezar y pedir bendición y protección, la abandonan de espalda hacia la salida y mirando hacia el interior de la mezquita para mostrar respeto por los santos. Así, de esta manera, es cómo los visitantes entonces recibirán cumplidamente las bendiciones y encontrarán la paz.
Tras volver a atravesar la meseta Ustyurt, llegamos hasta la formación Bozzhyra Fangs, en un tramo que mide 17Kms. de N. a S. y 11Kms. de E. a O. Al N. limita con la colina Zhosaly, que alcanza los 268mts. sobre el nivel del mar, al S.O. linda con el tramo de Baisara, su límite occidental termina con el acantilado de la meseta de Ustyurt y el lado S. con Karashek. Es un inmenso espacio decorado con montañas de tiza que llaman "castillos de azúcar" y que son impresionantes afloramientos de 200mts. de altura que se asemejan a dos colmillos con deslumbrantes paisajes blancos que recuerdan al Valle de los Monumentos (Monument Valley) de Arizona (EE.UU.). Treparlo para caminar por su cima ha sido lo más espectacular del viaje. Un espacio con asombrosas vistas, y para no tener vértigo. ¡Pero que pequeños éramos en ese momento, decíamos!
Fue el último sitio a visitar del recorrido, luego regresaríamos nuevamente a Zhanaoen para almorzar, lo que tomó aprox. 4h. y tras otras 2h. más de viaje y llegamos Aktau a las 6 de la tarde tal cual estaba planeado.
Ahora, nuevamente, me encuentro en el Hostal Mango, preparando toda la documentación e información de Uzbekistán, que será el siguiente país a visitar en mi viaje. Teniendo pues los dos billetes de tren comprados: Aktau - Beyneu y Beyneu - Nukus (UZB.) -éste último circula cada tres días-, y viendo que todo acontece correctamente, más tranquilo y relajado me quedo!

23 octubre 2023

De Almaty al Oeste

El día de abandonar Zhabagly amaneció algo más fresco que los días anteriores y no tan despejado. Tras el desayuno, como Ruslan se había comprometido a llevarme en su vehículo a la estación de transporte público de Taldybulak (4.000Tk) me comentó que me relajara porque antes de las 10 de la mañana no habría ningún vehículo hacia Shymkent. Y, efectivamente, así fue. Al llegar, varios taxis estaban estacionados, vacíos, esperando por pasajeros. Si hubiera pagado el vehículo entero (4 plazas) podría haber salido a la hora que fuera.
La vuelta a Shymkent
finalmente la hice en marshrutka porque los taxis se veían tan vacíos y solitarios que con toda seguridad tardarían en llenarse. Los marshrutkas salen con pasajeros o sin ellos a las 10:30 todos los días y van recogiendo otros por el camino. Aunque dudé en un principio, subí y esperé que fuera la hora de salir, pero sin dejar de controlar el movimiento de personas alrededor de los taxis. Y es que con lo rápido que circulan merece a veces arriesgarse y esperar un poco más para viajar en ellos.El trayecto fue más rápido de lo que yo esperaba y tras una hora y media llegamos a la estación de transporte colectivo de Shymkent. Desde allí tuve que buscarme la vida para encontrar un taxi que entrara dentro del recinto para dejar a algún pasajero porque en el exterior lo tenía mucho más complicado parar uno en medio de la avenida e intentar comunicarme con el chófer porque muy seguro sería que no nos entenderíamos en ruso "chapurreado". El vigilante me ayudó a encontrar uno que me llevaría hasta el hostal NS Prestige (3.000Tk/literas en habitaciones compartidas/climatización/baños compartidos/wifi) donde me iba a quedar a pasar un par de noches. Se trata de un hostal grande, con muchas habitaciones con literas y con vistas a la calle principal. Dejé las mochilas en la que me correspondía y salí hacia la calle a pasear en busca de actividad en los mercados locales. El más cercano al hostal es el bazar Qyrgy (Mercado Superior), el más grande de los tres que se encuentran a poco metros unos de otros.Es el espacio de comercios más antiguo de esta moderna ciudad. Las primeras menciones se remontan a principios del siglo pasado y, según los más mayores, en este lugar se ha estado realizando negocios desde hace más de 300 años. Este bazar sigue siendo una de las principales arterias del S. de Kazajistán. Sus ventajas son la variedad de productos, buenos precios y ubicación. Además de galerías comerciales, está equipado con un moderno patio de comidas con vistas panorámicas de la ciudad. Aunque no había mucho movimiento ese día sí que me dio la impresión de ser bastante limpio y amplio.
Continuando luego el paseo llegué hasta el Parque de la Independencia, e igualmente a en ese momento del medio día no tenía mucha vida. Es uno de los lugares más importantes de esta ciudad. Está dedicado a la independencia de Kazajistán que se logró tras el colapso de la Unión Soviética en 1991, y es el lugar donde los vecinos acuden a relajarse y disfrutar de la tranquilidad que trasmite, a menudo iluminado por la noche creando una radiante percepción. Tiene una enorme asta con la bandera nacional, una serie de monumentos, esculturas, áreas verdes, fuentes, una plaza con los símbolos de las diferentes etnias del país (Ramizder Alanyun puente peatonal que cruza el río cercano ofreciendo una vista panorámica del parque y la ciudad.  
A un lado se encuentra la Ciudadela Shym Qala, una antigua fortaleza del s.VII -de las edificaciones más antiguas de la ciudad-, de forma rectangular, con murallas de 10mts. de altura y torres redondas de 20mts. de altura. La ciudadela ha sido utilizada como fortaleza, palacio y prisión a lo largo de los siglos. En su interior un museo alberga una colección de artefactos encontrados en el sitio como cerámicas, joyas y piezas de armas. Siguiendo por el bulevar Qazybek pasé por el Parque Central, más parecido a una plaza, con bancos y callejones bajo los árboles con un circuito de paseo que puede durar unos 15 - 20 minutos de recorrido, una fuente, estatuas de animales y un patio de recreo. No hay cafés ni atracciones, por lo que es bastante tranquilo pero nunca desierto. No es muy grande, pero es sombreado y perfecto para descansar en un caluroso día. También hay un club de ajedrez que reúne a los más mayores para pasar la jornada en compañía. Los más jóvenes juegan a Vóley haciendo un círculo. Está muy cerca de las principales líneas de guaguas, tiendas, restaurantes y multitud de establecimientos de cambio de divisas a buen precio debido a tanta competencia entre ellos, en la avenida Tauke Kan.
A través de esta misma avenida llegué hasta el Parque Étnico (o Familar) Ken Baba con terrazas donde se puede tomar unas cervezas tranquilamente apartado del ruido y del tráfico. Su entrada está decorada con una escultura que representa unas manos sobre un pedestal que sostienen un globo terráqueo con niños, que simboliza la paz y la unidad. El parque cuenta con diversas atracciones infantiles, estanques con cisnes y patos, fuentes y la susurrante cascada Ak-Su. Es perfecto para que sus residentes paseen, pero sólo en primavera, verano y otoño.
Finalmente, tengo que referirme a la prestigiosa Catedral de San Nicolás ya que no me dio tiempo de visitarla: se trata de una iglesia ortodoxa construida en 1985 al estilo romano bizantino, con un exterior de curvas simples y piedra blanca brillante, un altar de mármol, mosaicos religiosos, paredes de mármol y excelentes pinturas y estatuas que, por supuesto, no habría que perderse como a mi me ocurrió.
Estos días he estado manteniendo conversaciones con varios guías kazajos y cuadrando fechas para mis siguientes destinos: por un lado con Margulan y su hijo, desde la ciudad de Aralsk, porque estoy muy interesado en visitar la región de lo que fue el mar de Aral -ya sin agua-, que me han propuesto quedarme en su casa y enseñarme esa conmovedora parte donde sólo queda desolación, y por otro con  Serik, otro guía con vehículo propio que me respondió a cerca de una excursión por el desierto de Mangystau, al O. del país, que también quiero realizar.
Según me cuentan poniéndome al día, para visitar el mar de Aral y los barcos abandonados sería necesario ir en tren que pasa por Shymkent a las 12:55 y llega a Aralsk a las 06:39) y luego habría que esperar hasta las 14:00 que sale una guagua desde el Mercado Central  (lunes, miércoles y viernes) hasta Karatereng (aprox. 179Kms.), un pueblo a orillas del río Syrdarya, donde la familia de Margulan tiene una vivienda turística (se tarda 3h. en llegar)El precio es de 10.000Tk por habitación y 3 comidas al día. Me proponen visitar la zona en 4x4 y la orilla del lago que se encuentra ya a varios cientos de kilómetros de Aralsk, en un nivel tan bajo que casi es imposible volverlo a recuperar. Lo cierto es que ante esta propuesta no me apetecía nada estar dando vueltas en coche un par de días por un desierto sin nada sugerente. También es posible pernoctar en Aralsk. Hay varios pequeños hoteles donde quedarse pero ya solo queda un barco de madera de exposición y un museo. El resto ha desaparecido. Los vecinos se han llevado el metal o, según dicen, han sido vendidos a chatarreros chinos. Poco hay pues que ver y hacer en esta zona de Kazajistán
Por otro lado, Serik me propone por 425€ durante 3 días y 2 noches (todo incluido) visitar en Mangystau el Valle mágico "de las bolas", el monte Sherkala, el Valle Ayrakty-Shoman, las montañas de colores Kyzylkup (Tiramisú), la meseta de Ustyurt y el desfiladero Bozhira.
Tras valorar lo más interesante y el tiempo necesario para realizar lo que ya me queda por ver de esta última parte del viaje he decidido omitir el mar de Aral por esta parte de Kazajistán y hacer el tour de Mangystau, que me parece mucho más  interesante. Como voy a cruzar por el O. de Kazajistan la frontera con Uzbekistán visitaré el mar de Aral uzbeko, ya que allí sí hay restos de barcos abandonados en el desierto. Así pues, por Internet acabo de comprar un billete de avión hasta Aktau con la Cía. Fly Aristan  (142,58) para viajar mañana lunes 23.
Continuando el viaje, mi siguiente destino ha sido  Turkestán, una histórica ciudad de más de 1.500 años ubicada al S.O. de Kazajistán, lugar de peregrinación más importante del país. En ella se encuentra un recinto amurallado construido durante el s.XVI para proteger la ciudad de los invasores, con un mausoleo Patrimonio de la Humanidad desde el año 2003 -edificado a finales del s.XIV por Tamerlán-, donde se halla el cuerpo de Khoja Akhmed Yasawi, un carismático maestro sufí. Al lado, el mausoleo de Rabigha-Sultan Begum (nieta de Timur) junto a otros más pequeños pertenecientes a kanes kazajos y representantes de la nobleza. O la Mezquita semisubterránea de Hilvet. Los peregrinos se dirigen hasta aquí para realizar una "limpieza espiritual": creen que ocurren milagros que podrían curar cualquier enfermedad. Otros la visitan para descubrir su antigua y rica historia, como yo. 
Para llegar a Turkestán he cogido un taxi compartido (3.000Tk./2h.) desde mi hostal en Shimkent que me ha dejado en la puerta del hostal Café 777 (8.000Tk./habitación con dos camas/climatizado/baño compartido/wifi) muy cerca de este complejo arquitectónico. Como había llegado por la tarde me propuse recorrer con tranquilidad esta parte de la ciudad y tomar algunas fotos aprovechando que el día estaba completamente despejado y la luz era perfecta para ello.
Siguiendo la acicalada avenida que lleva hasta las diferentes puertas de entrada de la muralla se nota su gran transformación y las nuevas construcciones aledañas. O mejor dicho, está todo muy bien reformado. De hecho, no he podido acceder al mausoleo porque está cerrado por obras en su interior. 
Desde hace algunos años esta parte de la ciudad está siendo mejorada y se están construyendo nuevas edificaciones. Ciertamente está todo muy bien cuidado, sobre todo sus jardines. Evidentemente, la primera edificación en fotografiar fue el mausoleo, su fachada trasera, la acabada, construida entre 1383 y 1405 por orden de Timur (Tamerlán), un gobernante de Asia Central. La obra se detuvo en 1405 con la muerte de éste y nunca se completó. Quedó la parte delantera sin azulejos y con postes y andamios aún colocados. Aun así, este mausoleo es uno de los ejemplos más grande y mejor conservado de construcción timúrida. Sus innovadoras disposiciones espaciales, bóvedas, cúpulas y decoración, de ladrillos cocidos, fueron prototipos que sirvieron de modelo para otras edificaciones importantes de aquel tiempo, en particular en Samarcanda, que ya visitaré como parte final de este viaje que concluye en Uzbekistán
Khoja Ahmed Yasawi fue un poeta y sufí profundamente estimado en el mundo islámico que hizo famoso al Turkestán. Durante mucho tiempo sus versos existieron sólo en forma oral, pasando de generación en generación y de boca en boca. Aparecieron en forma escrita sólo unos pocos siglos después de su muerte. Esta ciudad fue la capital del kanato kazajo donde se celebraron las ceremonias de entronización y lugar al que se enviaban embajadores de estados extranjeros. Formado por palacios y templos atrae anualmente a multitud de peregrinos y turistas y es muy venerado por la comunidad musulmana de muchos países de Asia Central. En la antigüedad, su triple visita equivalía a una peregrinación a La Meca.
Las luces del atardecer producen reflejos de hermosos colores ocres sobre los muros de las edificaciones. Sin duda alguna, estas imágenes tan coloridas son espectaculares. Y se nota en las caras emocionadas de los peregrinos y turistas locales que se acercan hasta este lugar. Hay mucha gente mayor, pero también muchos jóvenes.
Extraoficialmente,  la ciudad está dividida entre la ciudad nueva y la antigua. La parte nueva se considera un gran centro industrial, educativo y cultural y la antigua un centro de turismo nacional y extranjero. Aunque en realidad no es tan grande. Tiene aprox. 164.000 habitantes pero aún conserva aquella atmósfera antigua. Fue al siguiente día cuando dediqué todo el tiempo con más calma a realizar las visitas correspondientes al conjunto de edificaciones del interior de las murallas. 
El complejo de Khoja Ahmed Yasawi consta de un enorme edificio de planta rectangular de 46,5mts. x 65,5mts., con portales y cúpulas. El espesor de las paredes exteriores es de entre 1,8 - 2mts. y las de la cámara central de 3mts., recubiertas por azulejos. En la sala principal se puede ver una doble cúpula de 28mts. de altura. Alrededor de su cámara central se encuentran más de 35 habitaciones destinada a diversos fines y ubicadas en dos pisos. Y al fondo se halla la tumba de Yasawi, cerrada por verjas. Lamentablemente, estos días de mi visita no se podía acceder. Estaba cerrada por obras de mejoras. 
Detrás se encuentra la Mezquita  Semisubterránea de Hilvet (s.XII-XV), tipo celda donde se retiró Yasawi, en los últimos años de su vida.
En frente está eMausoleo de Rabigha-Sultan Begum (mujer de Abylkayyr  Khan y bisnieta de Tamerlán) una pequeña edificación reproducción del original del s.XV (destruido en 1898) con una hermosa cúpula de azulejos turquesa.
La Casa de Bañosun edificio semi subterráneo con cinco cúpulas de 15×17mts. de altura x 4,8mts. de ancho, paredes de 1mt. de altura, donde los peregrinos se lavaban y hacían las abluciones correspondientes antes de entrar a orar. Disponía de vestidor de entrada y sala de masaje con agua fría y caliente. Estuvo en funcionamiento hasta 1975 pero, tras ser reformado, a partir de 1979 pasó a ser museo.
O la Mezquita del Viernes (s.XIX) con columnas de madera en la esquina y muralla externa.También pasé por el mercado y las estaciones de guaguas, marshrutkas y taxis compartidos, en la zona comercial (o bazar), con un irrefrenable ambiente de gente de muchas partes de esta provincia. El bazar de Turkestán es un lugar para observar la vida social de la ciudad, fuera del estándar turístico. Aquí se puede encontrar una gran variedad de productos a precios locales como frutas, verduras, panes de todas las formas y tamaños, especias, ropa, artesanía, telefonía móvil, y restaurantes.
De regreso a Shymkent, esta vez duró 3h. de trayecto en taxi también compartido, me estoy quedando nuevamente en el hostal NS Prestige, pero sólo hasta las 12 de la noche porque quiero ir al aeropuerto relajado y con tiempo, con destino a Atkau para realizar una excursión de 3 días por el desierto de Mangystau.